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Boniek: El polaco que conquistó Italia y el mundo

Zbigniew Kazimierz Boniek nació en 1956 en una ciudad polaca llamada Bydgoszcz, creció rodeado de balones porque su papá, Józef, había sido jugador y luego entrenador profesional. A los 10 años ya estaba en las inferiores del Zawisza Bydgoszcz, el equipo de su ciudad natal y, para 1973, ya jugaba en el primer equipo. Era un tipo versátil, podía hacer de todo en el campo: mediocampista ofensivo con llegada al gol, extremo por la derecha con velocidad y regate, o segundo delantero que aparecía de la nada para definir.

Pronto los grandes clubes polacos se fijaron en él. En 1975, dio el salto al Widzew Łódź, uno de los equipos más fuertes del país en esa época. Ahí jugó siete temporadas, sumó 194 partidos oficiales en total y anotó 59 goles, muchos desde el medio campo. Con él, el Widzew ganó la liga polaca en las temporadas 1980-81 y 1981-82, dos títulos seguidos que pusieron al club en el mapa europeo.

Pero el mundo entero lo descubrió en julio de 1982, justo después de su gran actuación en el Mundial de España. La Juventus de Turín, uno de los gigantes de Italia y de Europa en ese momento, lo fichó por una cifra récord para un polaco en esa época. Su impacto fue inmediato, llegó al equipo y desde el primer día destacó. Con la Juve ganó la Serie A en 1983-84; la Recopa de Europa ese mismo año, incluso marcó el gol decisivo en la final contra el Porto; la Supercopa de Europa en 1984, donde le metió dos goles al Liverpool en una noche inolvidable; y para cerrar con broche de oro, la Copa de Europa, hoy Champions League, en 1984-85. Después de tres años, en 1985, pasó a la AS Roma, donde jugó hasta 1988, ganó una Coppa Italia y colgó los botines a los 32 años tras 92 partidos y 23 goles en total con el club romano. Su carrera en Italia fue notable.

Con la selección polaca ya era una figura desde mucho antes. Debutó en 1976 y en doce años acumuló 80 partidos internacionales con 24 goles. Representó a Polonia en tres Mundiales seguidos: Argentina 1978, España 1982 y México 1986. En el 78, con apenas 22 años, ya mostraba su clase: anotó dos goles en la victoria 3-1 contra México que permitió a Polonia liderar su grupo y avanzar a la segunda fase, aunque ahí se quedaron. Cuatro años después, en España 1982, vivió su momento cumbre. Polonia terminó tercera, su mejor resultado en un Mundial hasta entonces, y Boniek fue el gran protagonista con cuatro goles en seis partidos, incluido un triplete histórico ante Bélgica en la segunda fase, en un 3-0 que dejó boquiabiertos a todos. Para el Mundial de México 1986, con 30 años y como capitán de su selección, jugó cuatro encuentros; Polonia llegó a octavos pero cayó 4-0 ante Brasil y se despidió.

Cuando dejó las canchas en 1988, no se quedó quieto. Primero, se metió de lleno en el mundo de los negocios y después pasó a la administración del deporte. Fue vicepresidente y luego presidente de la Federación Polaca de Fútbol desde 2012 hasta 2021, donde impulsó cambios importantes. Más tarde, en 2021, se convirtió en vicepresidente de la UEFA, un cargo que ocupó hasta hace poco. En 2004, Pelé lo incluyó en la lista FIFA 100, ese selecto grupo de los 100 mejores futbolistas vivos de la historia. Hoy sigue siendo una leyenda del fútbol polaco y europeo.

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Referencias:

Cómo citar

García, Miguel. (07 abril 2026). Boniek: El polaco que conquistó Italia y el mundo. Celeberrima.com. Última actualización el 18 abril 2026.