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Cannavaro: el central que conquistó el mundo en 2006

Fabio Cannavaro se convirtió en uno de los más inteligentes y elegantes defensas centrales de la historia gracias a su capacidad para leer el juego como si estuviera anticipando el próximo movimiento en una partida de ajedrez. Empezó pateando la pelota en las inferiores del Napoli, su club de corazón, donde incluso de adolescente tuvo la oportunidad de entrenar marcando a Diego Maradona, quien ya entonces le auguraba un gran futuro como defensor.

Desde muy joven, Cannavaro mostró que no necesitaba ser un gigante para dominar la zaga: medía alrededor de 1.76 metros, pero compensaba con una anticipación impresionante, una velocidad notable para cerrar espacios y una inteligencia táctica que hacía que pareciera que adivinaba las intenciones de los delanteros rivales. Debutó con el primer equipo del Napoli en 1993, apenas con 19 años, en una época complicada para el club después de la era Maradona, y aunque solo jugó un par de temporadas completas allí, dejó claro su potencial antes de que las necesidades económicas del equipo lo llevaran a Parma en 1995.

En Parma encontró su verdadero hogar durante siete años, donde se consolidó como un pilar defensivo en un equipo que brillaba con jugadores como Gianluigi Buffon y Lilian Thuram. Allí ganó dos Copas Italia, una Supercopa Italiana y la UEFA Cup en 1999. Cannavaro organizaba la defensa, interceptaba pases y salía jugando con calma, sin necesidad de entradas bruscas. De ahí pasó al Inter de Milán en 2002, donde jugó dos temporadas, y luego a la Juventus en 2004, bajo las órdenes de Fabio Capello, consolidándose aún más en la élite del futbol italiano.

Con la selección italiana, su historia es igual de apasionante. Debutó en 1997 y acumuló 136 partidos con la Azzurra, un número impresionante que lo pone entre los más frecuentes en la historia del equipo. Participó en cuatro Mundiales: Francia 1998, Corea-Japón 2002, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, sumando en total 18 encuentros en Copas del Mundo. En 2002 las cosas no salieron como esperaban, pero eso solo preparó el terreno para su momento cumbre.

Ese cenit llegó precisamente en 2006, cuando como capitán llevó a Italia a conquistar su cuarto título mundial en Alemania. Imagina una defensa tan sólida que en siete partidos solo concedió dos goles, sin que ningún rival lograra marcarles en jugada abierta. Mantuvieron cinco porterías en cero, un récord impresionante que les valió el apodo de “Muro de Berlín”. Él jugó todos los minutos, incluyendo prórrogas, totalizando más de 630 minutos en el campo, anticipando cada ataque, cerrando líneas y liderando con el ejemplo. Italia ganó cinco partidos, empató dos y en la final contra Francia se impuso en penales después de un empate emocionante. Su actuación fue tan clave que lo incluyeron en el Equipo de las Estrellas del torneo y le dieron la Balón de Plata como segundo mejor jugador del Mundial.

Ese verano mágico no terminó ahí. En diciembre de 2006, Cannavaro recibió el Balón de Oro, convirtiéndose en el primer defensor en ganarlo desde Matthias Sammer en 1996 y en uno de los pocos centrales en la historia en lograrlo, solo Franz Beckenbauer y Sammer lo habían hecho antes. Ese mismo año también fue nombrado Jugador Mundial de la FIFA. Su trabajo de anticipación y liderazgo era reconocido en todo el mundo.

Después del Mundial, Cannavaro se mudó al Real Madrid, donde siguió compitiendo al más alto nivel y ganó títulos de LaLiga, antes de regresar brevemente a la Juventus y cerrar su carrera en el Al-Ahli de Dubái en 2011, afectado por lesiones, pero con una trayectoria envidiable. En el futbol, gana el que mejor entiende el juego, el que se posiciona inteligentemente y el que inspira a sus compañeros. Fabio Cannavaro construyó un muro defensivo con inteligencia y corazón.

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Referencias:

Cómo citar

García, Miguel. (07 abril 2026). Cannavaro: el central que conquistó el mundo en 2006. Celeberrima.com. Última actualización el 19 abril 2026.