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Gabriel Batistuta: un goleador temido de los 90

Gabriel Omar Batistuta fue un delantero argentino que en los años 90 y principios de los 2000 se convirtió en uno de los centrodelanteros más temidos del mundo. Su potencia física era impresionante; sabía leer el juego y una capacidad para aparecer justo cuando el equipo más lo necesitaba, definiendo en momentos clave. Era el tipo de jugador que podía cambiar un partido con un solo disparo.

Su historia en el fútbol profesional empezó en Argentina, debutando en 1988 con Newell’s Old Boys. De ahí pasó por River Plate y Boca Juniors, luego su talento llamó la atención de clubes europeos. En 1991, dio el gran salto y fichó por la ACF Fiorentina en Italia. Ahí se quedó casi una década, convirtiéndose en el máximo goleador histórico del club en ese momento. Con la Fiorentina, ganó la Copa Italia y la Supercopa Italiana en 1996, y su conexión con la afición fue tan fuerte que los hinchas le erigieron una estatua en su honor ese mismo año, algo rarísimo para un jugador todavía en activo. Eso dice mucho del impacto que tenía “Batigol”, como lo apodaban.

Después de esos años, su carrera continuó en la AS Roma, donde en la temporada 2000-01 por fin levantó el Scudetto, el título de la Serie A italiana, ese campeonato que tanto había soñado. Luego, tuvo etapas cortas en el Inter de Milán y cerró su trayectoria profesional en el Al-Arabi de Qatar, colgando las botas definitivamente en 2005. Fue una carrera larga, llena de goles y de emociones.

Con la selección argentina, la Albiceleste, Batistuta debutó en 1991 y rápidamente se convirtió en un pilar. Ganó la Copa América en 1991 y 1993, la Copa FIFA Confederaciones en 1992 y la Copa Artemio Franchi en 1993. Durante mucho tiempo fue el máximo goleador histórico de Argentina, con 56 goles en 78 partidos oficiales. Ese récord lo mantuvo hasta que Lionel Messi lo superó en junio de 2016. Fue el rey de los goleadores albicelestes por más de dos décadas, era muy consistente y tenía un gran olfato para el gol.

Además, participó en tres Mundiales: Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Corea/Japón 2002. En total marcó 10 goles en 12 partidos, lo que lo convirtió durante años en el máximo goleador argentino en la historia de los Mundiales, hasta que Messi también lo superó en 2022. En 1994, anotó cuatro goles, incluyendo un hat-trick espectacular contra Grecia. En Francia 1998, brilló aún más con cinco goles, incluyendo otro hat-trick contra Jamaica, lo que lo hizo único, pues es el único que ha marcado una tripleta en dos Mundiales distintos. Y, en 2002, cerró su participación mundialista con un tanto en la fase de grupos. Cada vez que se ponía la camiseta argentina, Batistuta era sinónimo de peligro y fuerza ofensiva.

Su apodo “Batigol” resumía perfectamente a un goleador nato que combinaba potencia, instinto y esa cualidad especial para definir en situaciones de presión. Sus disparos potentes que parecían imposibles de parar, fue un guerrero del área. Su carrera es una historia de perseverancia, éxitos y goles.

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Referencias:

Cómo citar

García, Miguel. (07 abril 2026). Gabriel Batistuta: un goleador temido de los 90. Celeberrima.com. Última actualización el 18 abril 2026.