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Ademir: El goleador brasileño del Mundial 1950

Ademir fue un delantero de los años 40 y 50 que parecía hecho para meter goles como si fuera lo más natural del mundo. Ademir Marques de Menezes fue un brasileño que brilló como pocos en su época y que todavía hoy se recuerda como uno de los atacantes más letales de la historia del futbol. Empezó su camino en el Sport Recife, el club de su tierra natal, y luego se convirtió en una estrella en otros equipos brasileños, especialmente en el Vasco da Gama, donde ganó varios campeonatos y se ganó el corazón de la afición con su estilo explosivo.

Tenía todo lo que un delantero de miedo necesita: una velocidad que dejaba atrás a los defensas, una potencia impresionante, una técnica muy fina para controlar y driblar la pelota, y sobre todo, una capacidad de definición que hacía que casi cada llegada al área terminara en gol. Como el amigo que todos tenemos y que siempre aparece en el momento justo y remata con precisión quirúrgica.

Con la selección de Brasil, Ademir jugó entre 1945 y 1953 un total de 39 partidos y anotó 32 goles, unas cifras impresionantes para la época, casi un gol por partido en promedio. Eso habla de una eficacia que incluso hoy en día pocos delanteros logran. El momento más grande de su carrera llegó en la Copa del Mundo de 1950, que se jugó en Brasil después de más de una década sin mundiales debido a la Segunda Guerra Mundial. Ademir fue una de las estrellas principales del torneo. En los seis partidos que disputó, metió nueve goles, convirtiéndose en el máximo goleador del campeonato. Él siempre estaba ahí para rematar con clase. Junto a Zizinho y Jair, formaban un tridente ofensivo devastador, una línea de ataque que combinaba creatividad, velocidad y gol, y que hacía disfrutar a todo el público.

Sin embargo, el Mundial terminó de la manera más dolorosa posible para los brasileños. En el partido decisivo, conocido como el “Maracanazo”, Brasil perdió en el estadio Maracaná contra Uruguay. Fue un golpe durísimo para todo un país que ya se sentía campeón. Ademir, a pesar de haber sido el artillero del torneo, no pudo anotar en ese partido.

Ademir también dejó su huella en la Copa América. Participó en varias ediciones y brilló especialmente en 1949, cuando Brasil se coronó campeón sudamericano. En el desempate contra Paraguay, Ademir metió tres goles. Era el tipo de jugador que aparecía en los partidos importantes y decidía con su olfato goleador.

Desde el punto de vista de las estadísticas, es impresionante la media cercana a un gol por partido con la selección: 32 goles en 39 encuentros. Eso sigue siendo excepcional incluso comparado con los estándares actuales, donde los delanteros de élite suelen rondar cifras más modestas en proporción. Y sus nueve goles en el Mundial de 1950 siguen siendo una de las actuaciones más destacadas en la historia de las Copas del Mundo, un récord goleador en un torneo exigente.

Ademir fue un delantero completo que combinaba potencia física con elegancia técnica. Aunque el Maracanazo dejó un sabor amargo, sus números y sus momentos destacados lo colocan entre los grandes atacantes que han pisado una cancha.

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Referencias:

Cómo citar

García, Miguel. (07 abril 2026). Ademir: El goleador brasileño del Mundial 1950. Celeberrima.com. Última actualización el 17 abril 2026.