El Mundial de Sudáfrica 2010 fue la decimonovena edición de la Copa del Mundo y la primera vez que el torneo se jugaba en el continente africano. Del 11 de junio al 11 de julio de 2010, Sudáfrica se convirtió en el epicentro del futbol. De las 208 asociaciones de la FIFA, 204 quisieron pelear por un boleto. Al final, 31 equipos lo lograron a través de las eliminatorias, y Sudáfrica entró directo como anfitriona. Una vez clasificados los equipos, el torneo se dividió en ocho grupos de cuatro selecciones cada uno. Los dos mejores de cada grupo pasaban a la fase de eliminación directa, esa parte donde un solo error te manda a casa.
Las sedes fueron Johannesburgo, Ciudad del Cabo, Durban, Pretoria, Puerto Elizabeth, Bloemfontein, Rustenburgo, Nelspruit y Polokwane. Pero lo que más se grabó en la memoria de todo el mundo no fueron solo los estadios, sino el sonido constante de las vuvuzelas. Esas trompetas plásticas largas y amarillas se volvieron el símbolo cultural del torneo; sonaban como un enjambre gigante de abejas furiosas y creaban una atmósfera única. Era imposible no asociar ese zumbido con la edición de Sudáfrica 2010.
El anfitrión vivió una historia agridulce. Sudáfrica quedó eliminada en la fase de grupos, convirtiéndose en el primer país organizador que no pasaba de esa ronda. Terminaron terceros en el Grupo A con 4 puntos, empataron con México, perdieron contra Uruguay y le ganaron a Francia. Otros equipos africanos como Nigeria, Camerún, Argelia y Costa de Marfil también se quedaron fuera en la primera fase. Y no fueron los únicos sorprendidos, potencias con mucha historia como Italia y Francia tampoco superaron la primera fase.
En total se jugaron 64 partidos y se marcaron 145 goles, lo que da un promedio de 2.27 goles por encuentro. Más de tres millones de personas asistieron a los estadios. Cuatro jugadores terminaron como máximos goleadores con cinco tantos cada uno: Thomas Müller de Alemania, Wesley Sneijder de Países Bajos, Diego Forlán de Uruguay y David Villa de España. La FIFA le dio la Bota de Oro a Müller porque había dado más asistencias que los demás; Villa se llevó la Plata y Sneijder el Bronce, usando otros criterios como los minutos jugados para desempatar.
Ghana, la única selección africana que llegó a los octavos de final, le ganó 2-1 a Estados Unidos en tiempo extra, con un golazo de Asamoah Gyan casi al final. Luego, en cuartos contra Uruguay, empató 1-1, con goles de Sulley Muntari y Forlán, y se fueron a penales, donde Uruguay ganó 4-2. Ese partido se recuerda por la polémica mano de Luis Suárez en el último minuto del tiempo extra. El delantero uruguayo evitó un gol claro con la mano, lo expulsaron y Gyan falló el penal. Uruguay avanzó y llegó a semifinales por primera vez desde 1970, liderados por un inspirado Forlán.
Otro debutante fue Eslovaquia. Después de separarse de Checoslovaquia en 1993, clasificó por primera vez y hasta le ganó a Italia en la fase de grupos, aunque fue eliminada en octavos en el partido contra Países Bajos.
Alemania le pasó por encima a Inglaterra en octavos por 4-1, pero el partido quedó marcado por el famoso “gol fantasma” de Frank Lampard, el balón cruzó claramente la línea, pero el árbitro no lo vio. Esa jugada fue uno de los empujones definitivos para que la FIFA introdujera después la Tecnología de Línea de Gol, que se usó desde Brasil 2014.
Argentina, con Lionel Messi en la cancha y Diego Maradona como entrenador, generó mucha expectativa. Avanzaron bien en su grupo, vencieron a México en octavos, pero Alemania los aplastó 4-0 en cuartos. Para muchos, esa eliminación fue una de las grandes sorpresas del torneo.
En semifinales, Alemania cayó ante España por 1-0. Los alemanes jugaron sin su capitán Michael Ballack, que se había lesionado gravemente el tobillo en mayo durante un partido del Chelsea. Philipp Lahm tomó la banda de capitán.
España, por su parte, llegó al título de una manera espectacular. Eliminaron a equipos duros, como Portugal de Cristiano Ronaldo en octavos por la mínima. Los españoles solo anotaron ocho goles en todo el torneo, un récord de bajo perfil para un campeón. David Villa metió cinco, Iniesta dos y Puyol uno. Lo más impresionante, no recibieron ni un solo gol en toda la fase de eliminación directa.
La final fue España contra Países Bajos, la cual terminó 0-0 en los 90 minutos y se definió en prórroga con un golazo de Andrés Iniesta al minuto 116. ¡España campeona del mundo por primera vez! Esa generación dorada ya había ganado la Eurocopa 2008 y con Sudáfrica consolidó su dominio. Lo hicieron con un estilo llamado tiki-taka, mucha posesión de balón, pases precisos y control del juego. Curiosamente, España ganó el título después de perder su primer partido del torneo contra Suiza por 1-0 en la fase de grupos.
Un protagonista inesperado fue el balón oficial, el Adidas Jabulani. Muchos jugadores lo criticaron porque en el aire se comportaba de forma impredecible, sus trayectorias eran rápidas y raras, complicando su control y los tiros para los arqueros. Iker Casillas, el portero español, llegó a llamarlo “pelota de playa”. Su peso, solo 440 gramos, y la altitud de muchos estadios, más de mil metros sobre el nivel del mar, lo hacían aún más difícil de manejar. Facilitaba goles desde lejos, pero también volvía locos a los arqueros.
Nelson Mandela vivió un momento muy triste justo antes del inicio. Perdió a su bisnieta de 13 años, Zenani, en un accidente automovilístico en la víspera de la inauguración. Por eso se mantuvo alejado durante los primeros días, aunque apareció brevemente en la ceremonia de clausura y recibió una ovación de pie que emocionó a todo el estadio.
Y cómo olvidar al pulpo Paul, ese cefalópodo de un acuario en Alemania que se volvió una estrella mediática. Sus cuidadores le ponían dos cajas con mejillones, cada una con la bandera de un equipo, y la que abría primero era su predicción. Acertó en los ocho partidos que le propusieron, incluyendo la final. La probabilidad de acertar era bajísima, pero Paul alimentó la diversión y los titulares durante todo el torneo.
Honduras convocó a tres hermanos —Wilson, Jerry y Johnny Palacios— en el mismo plantel. Fue la única vez que tres hermanos jugaron juntos un Mundial.
Sudáfrica 2010 fue un Mundial que dejó recuerdos como el zumbido de las vuvuzelas, el drama de la mano de Suárez, el tiki-taka de la selección española, entre otros.
Te recomendamos:
- Qatar 2022: Historia y curiosidades del Mundial
- Rusia 2018: Historia y curiosidades del Mundial
- Brasil 2014: Historia y momentos del Mundial
- Alemania 2006: Historia y momentos del Mundial
- Corea-Japón 2002: Historia y polémicas del Mundial
- Francia 1998: Historia y curiosidades del Mundial
- Copa del Mundo 1994: El Mundial más concurrido
- Mundial 1990: Curiosidades y momentos inolvidables
- México 1986: Historia y curiosidades del Mundial
- Mundial España 1982: Historia, goles y polémicas
- Mundial 1978: Historia, polémicas y el triunfo de Argentina
- Mundial 1974: La final que el futbol total no pudo ganar
- México 1970: Pelé, magia y el partido del siglo
- Inglaterra 1966: El Mundial del gol fantasma de Hurst
- Mundial 1962: el torneo que Chile organizó después del desastre
- Copa del Mundo 1958: historia, Pelé y el récord de Fontaine
- Mundial 1954: el más goleador de la historia del fútbol
- Mundial 1950: el regreso del futbol tras la Segunda Guerra
- ¿Cómo fue el Mundial de Francia 1938 y quién lo ganó?
- Mundial 1934: Italia campeona entre política y fútbol
- El primer Mundial de fútbol: la historia de Uruguay 1930
Referencias: