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México 1986: Historia y curiosidades del Mundial

El Mundial de México 1986 fue la decimotercera Copa del Mundo de la FIFA y se jugó del 31 de mayo al 29 de junio de 1986. El país se convirtió en el primero en organizar dos Mundiales, pues ya había sido sede en 1970, lo que fue todo un orgullo, aunque llegó de manera un poco improvisada. Colombia había renunciado por problemas económicos, y México levantó la mano para tomar el relevo. Fue un gran reto, ya que el país todavía se estaba recuperando del terrible terremoto de septiembre de 1985, pero aun así modernizó y preparó doce estadios en varias ciudades como Guadalajara, Irapuato, León, Ciudad de México, Monterrey, Nezahualcóyotl, Puebla, Querétaro y Toluca. Imagina el esfuerzo de miles de personas trabajando a contrarreloj para que todo estuviera listo a tiempo.

Participaron 24 selecciones en un formato que mezclaba fase de grupos con eliminatorias directas para recuperar ese dramatismo que tanto nos gusta. Había seis grupos en la primera ronda; avanzaban los dos primeros de cada uno y los cuatro mejores terceros lugares, sumando 16 equipos que luego se enfrentaban en octavos de final, cuartos, semifinales y final. En total se disputaron 52 partidos, se marcaron 132 goles, dando un promedio de unos 2.54 tantos por encuentro. Se registró una asistencia en los estadios de 2.4 millones de aficionados aproximadamente.

Países Bajos se quedó fuera en las eliminatorias, mientras que Canadá, Irak y Dinamarca debutaban en un Mundial. Pero quien se robó las miradas en la fase de grupos fue Marruecos, puesto que no perdió ningún partido, empató sin goles contra Polonia e Inglaterra, y logró la victoria 3-1 ante Portugal, terminó primero de su grupo y se convirtió en el primer equipo africano en pasar a la siguiente ronda.

México, como local, también tuvo su momento inolvidable gracias a Manuel Negrete. En el Estadio Azteca, contra Bulgaria, este jugador del equipo anfitrión metió un golazo de tijera espectacular, de esos que ves una y otra vez en repeticiones porque parece sacado de una película. Todavía hoy la gente lo recuerda como uno de los goles más bonitos del torneo.

En octavos, España le ganó 5-1 a Dinamarca en Querétaro, y el delantero Emilio Butragueño, apodado “El Buitre”, anotó cuatro de esos goles. Fue una gran exhibición, de las que te dejan con la boca abierta. Antes, en 1966, el portugués Eusébio había hecho algo parecido contra Corea del Sur. Otro partidazo inolvidable, también en octavos, fue Brasil contra Francia. Imagina a Sócrates y Zico por un lado, enfrentando al “cuadro mágico” francés de Michel Platini, Alain Giresse, Jean Tigana y Luis Fernández. Fue un duelo lleno de calidad técnica e intensidad. Terminó 1-1 en el tiempo regular, con goles de Careca y Platini. Zico falló un penal durante el partido, y en los penales Francia ganó 4-3 después de que fallaran Sócrates y Platini.

Pero si hay un nombre que sobresale, ese es Diego Armando Maradona. En cuartos de final, Argentina enfrentó a Inglaterra el 22 de junio. En solo cuatro minutos, Maradona hizo dos cosas que pasaron a la historia. Primero, al minuto 51, saltó junto al portero Peter Shilton y metió el balón con la mano izquierda. Él lo explicó que fue “un poco con la cabeza y un poco con la mano de Dios”. Apenas cuatro minutos más tarde, tomó el balón en su propio campo, se fue driblando a varios rivales ingleses, Beardsley, Reid, Butcher, Fenwick y el portero Shilton, recorrió como 60 metros y definió para el 2-0. Ese es el famoso “Gol del Siglo”, elegido después como el mejor gol en la historia de los Mundiales. Inglaterra descontó con Gary Lineker, pero Argentina ganó 2-1.

Curiosamente, la camiseta azul que usaron los argentinos ese día no era la oficial. El calor era brutal y las playeras resultaban muy pesadas con el sudor, así que de último momento consiguieron unas más ligeras. Se dice que el utilero las compró en Tepito y que cosieron a mano el escudo y los números. Esa misma camiseta, testigo de la “mano de Dios” y del “gol del siglo”, se volvió una reliquia de culto para los aficionados y coleccionistas.

En semifinales, Alemania venció a Francia 2-0 y se plantó en la final contra Argentina. La Albiceleste empezó ganando 2-0 con goles de José Luis Brown y Jorge Valdano, pero los alemanes empataron rapidísimo con Karl-Heinz Rummenigge y Rudi Völler en solo seis minutos. Parecía que se les escapaba, pero al minuto 84, Maradona dio un pase magistral y Jorge Burruchaga corrió para definir el 3-2 definitivo. Así, Argentina se coronó campeona del mundo por segunda vez.

Maradona metió cinco goles, dio cinco asistencias, lideró a su equipo con creatividad, visión y coraje, y se llevó el Balón de Oro al mejor jugador del torneo. La Bota de Oro, al máximo goleador, fue para el inglés Gary Lineker con seis tantos.

Además, el Mundial de 1986 popularizó “la ola”, esa onda humana que recorre las gradas. Aunque ya se había visto antes en Estados Unidos, principalmente en el béisbol y el futbol americano, gracias a pioneros como el porrista “Crazy George” Henderson, las transmisiones desde México la llevaron a todo el planeta, y por eso mucha gente fuera de Norteamérica la llama “Mexican wave”.
¿La mascota oficial? Piqué, un chile jalapeño con sombrero charro, bigote prominente y el uniforme de la selección mexicana. Representaba la picardía, el sabor y la alegría de México.

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Referencias:

Cómo citar

García, Miguel. (28 marzo 2026). México 1986: Historia y curiosidades del Mundial. Celeberrima.com. Última actualización el 30 marzo 2026.