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Mario Kempes: el héroe del Mundial de 1978 en Argentina

Mario Alberto Kempes Chiodi creció en un pueblo de Córdoba, Argentina, llamado Bell Ville y terminó convirtiéndose en uno de los héroes más queridos del futbol argentino y mundial, conocido cariñosamente como El Matador por su forma implacable de cazar el gol. Desde muy joven mostró una zurda mágica, potente y precisa. Era un atacante completo que podía desbordar por la banda, combinar en pared, retroceder para ayudar en la creación y definir con frialdad delante del arco. Siempre aparecía en el lugar justo para rematar o asistir, con una potencia física y voracidad goleadora.

Su camino empezó en las divisiones inferiores de Instituto de Córdoba, donde debutó muy joven, y pronto dio el salto a Rosario Central, un club donde explotó como goleador. Ahí marcó decenas de goles y se consolidó como uno de los atacantes más temidos del futbol argentino. Su rendimiento llamó la atención de Europa, y en 1976, con apenas 22 años, cruzó el océano para fichar por el Valencia CF de España. En La Liga se transformó en una estrella absoluta: ganó dos veces el Pichichi, el trofeo al máximo goleador de la liga española, 24 goles en una temporada y 28 en otra, y ayudó al equipo a conquistar títulos como la Copa del Rey, la Recopa de Europa y la Supercopa de Europa.

En 1978, Argentina organizaba su primer Mundial, y la selección, dirigida por el visionario César Luis Menotti, necesitaba un líder en ataque. Kempes, con solo 23 años, fue ese pilar. Había jugado ya el Mundial de 1974 en Alemania, pero en el 78 se convirtió en el eje del equipo albiceleste. Su combinación de fuerza, creatividad y definición lo hizo imparable. Marcó seis goles en el torneo, incluyendo dos en la final contra Países Bajos en el Estadio Monumental de Buenos Aires. Argentina ganaba 1-0, los holandeses empataron, y en el tiempo extra Kempes volvió a aparecer: primero para poner el 2-1 y luego, en el minuto 105, con un remate que selló prácticamente el triunfo, el partido terminó 3-1. Esos dos goles en la final dieron la primera Copa del Mundo a Argentina y lo coronaron como máximo goleador y mejor jugador del torneo, una doble hazaña que muy pocos han logrado en un mismo Mundial.

Kempes generaba peligro constante, desequilibraba defensas y contagiaba confianza a sus compañeros. Ese Mundial marcó un antes y un después para el futbol argentino: por primera vez fueron campeones del mundo, y Kempes fue el gran protagonista de esa epopeya. Participó también en el Mundial de 1982 en España. Tras su etapa dorada en Valencia tuvo pasos por River Plate y luego por clubes en Austria, Indonesia, Chile y Albania, donde siguió jugando hasta retirarse alrededor de 1996. Su carrera en clubes fue prolífica: más de 300 goles en partidos oficiales.

Una vez colgados los botines, Mario probó suerte como entrenador en varios países, incluyendo Bolivia y Albania, y después encontró un lugar como comentarista y analista, donde sigue compartiendo su visión experta, cercana y apasionada del juego. Kempes jugaba con alma y que dejaba todo en la cancha. Con su zurda letal y su inteligencia táctica, llevó a Argentina a tocar el cielo en 1978.

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Referencias:

Cómo citar

García, Miguel. (01 abril 2026). Mario Kempes: el héroe del Mundial de 1978 en Argentina. Celeberrima.com. Última actualización el 01 mayo 2026.