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Diego Forlán: leyenda uruguaya y Balón de Oro 2010

Diego Martín Forlán Corazo nació el 19 de mayo de 1979 en Montevideo, Uruguay, creció rodeado de futbol porque su papá, Pablo Forlán, había jugado en dos Copas del Mundo con la selección celeste, y su abuelo materno había sido jugador de Independiente en Argentina. Aunque de pequeño también era bueno en tenis, incluso dudó entre los dos deportes, al final el futbol le ganó el corazón y se convirtió en uno de los delanteros más elegantes y letales que ha dado Uruguay.

Diego empezó su carrera profesional en Argentina, con Independiente, donde explotó como goleador: metió casi 40 goles en la liga en poco más de 80 partidos, mostrando ya esa zurda precisa y esa inteligencia para moverse entre los defensas como si bailara. En 2002, el Manchester United de Sir Alex Ferguson lo fichó por unos 7.5 millones de libras, pensando que habían encontrado un fuera de serie. No obstante, en la Premier League las cosas no fueron tan fáciles al principio; el fútbol inglés era más físico y rápido, y Diego tuvo que adaptarse. Aun así, ganó la liga en su primera temporada y la FA Cup, muchos hinchas lo recuerdan con cariño como ese jugador que luchaba por brillar en un equipo lleno de estrellas.

El despegue llegó cuando cruzó a España en 2004 para jugar en el Villarreal. En su primera temporada metió 25 goles y se llevó el Pichichi, el premio al máximo goleador de La Liga, y también la Bota de Oro europea, que premia al mejor artillero de todo el continente. Imagina convertirte en el rey de los goles en una liga tan competitiva como la española, con rivales como el Barcelona o el Real Madrid. Siguió brillando un par de años más allí, y luego pasó al Atlético de Madrid, donde repitió la hazaña: otro Pichichi con 32 goles en la 2008-09 y otra Bota de Oro. Con el Atlético ganó la Europa League en 2010, marcando en la final contra el Fulham, y la Supercopa de Europa. Era un delantero completo: definía de cerca, sacaba misiles desde fuera del área, asistía y corría como si nunca se cansara.

Después de esos años dorados en España, pasó brevemente por el Inter de Milán, luego por el Internacional de Brasil, Cerezo Osaka en Japón, volvió a Peñarol en Uruguay, donde ganó el título local, jugó en la India con Mumbai City y cerró su carrera en Hong Kong con el Kitchee en 2018-19. En total, sumó más de 500 partidos en clubes y alrededor de 220 goles, demostrando que podía adaptarse a ligas y estilos muy distintos, desde la intensidad inglesa hasta la técnica asiática.

Pero si hay algo que realmente elevó a Diego Forlán al estatus de ícono uruguayo, fue su paso por la selección. Debutó con la Celeste en 2002 y jugó hasta 2014-2015, acumulando 112 partidos y 36 goles, lo que lo convirtió en uno de los máximos goleadores históricos de Uruguay. Participó en tres Copas del Mundo, algo que muy pocos jugadores logran. En Corea-Japón 2002, Uruguay quedó en un grupo complicado y se fue en primera ronda, pero Diego entró como suplente en el partido contra Senegal cuando perdían 0-3 y metió un gol clave que ayudó a empatar 3-3. Ese momento mostró su carácter.

El pico llegó en Sudáfrica 2010. Uruguay, con Forlán como capitán y líder indiscutible, con el dorsal 10, llegó a semifinales, su mejor actuación mundialista desde 1970. Diego metió cinco goles, compartió el título de máximo goleador del torneo y, lo más impresionante, se llevó el Balón de Oro como el mejor jugador de la Copa del Mundo. Sus goles fueron de todo tipo, pero se recuerda uno espectacular de larga distancia contra Alemania en el partido por el tercer puesto que muchos todavía consideran el mejor del torneo. Forlán inspiraba. Era el veterano que guiaba a un equipo joven, el que equilibraba técnica y corazón uruguayo. Uruguay terminó cuarto, y él se convirtió en el símbolo de esa Celeste combativa que nadie quería enfrentar.

En Brasil 2014 ya era uno de los más experimentados, pero su rol fue más limitado y no marcó goles; aun así, Uruguay avanzó a octavos, y el hecho de haber estado en tres mundiales distintos habla de su longevidad y profesionalismo.

Ganó la Copa América con Uruguay en 2011, y después de colgar los botines en 2019 probó como entrenador, dirigió a Peñarol y Atenas, ha sido embajador de la FIFA y de varios clubes, y sorprendentemente, a sus 45 años, volvió al tenis que tanto le gustaba de chico, incluso debutó en un torneo ATP en dobles y sigue compitiendo en circuitos de veteranos.

Diego Forlán fue un goleador con clase y una zurda mágica; también fue el jugador que llevó a Uruguay de vuelta a la élite mundial en 2010, el que ganó premios individuales de primer nivel en Europa y el que representó con dignidad el espíritu celeste: lucha, talento y perseverancia. Para cualquier uruguayo o amante del futbol, verlo jugar era recordar que con garra y buena técnica se pueden lograr cosas que parecen imposibles, como llegar a semifinales de un Mundial.

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Referencias:

Cómo citar

García, Miguel. (07 abril 2026). Diego Forlán: leyenda uruguaya y Balón de Oro 2010. Celeberrima.com. Última actualización el 24 abril 2026.