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Antecedentes de la Independencia de México
Durante la historia de la Nueva España acontecieron diversos hechos que algunos consideran antecedentes de la Independencia de México, sin embargo, las opiniones de los historiadores suelen dividirse en este sentido. Además, en cada uno de ellos, se pueden identificar los intereses de sus protagonistas: peninsulares que desean mantener sus privilegios como encomenderos, esclavos de origen africano que desean libertad y autogobernarse, mayas que desean liberarse del dominio español, etc.
En 1563, Martín Cortés Zúñiga, heredero de Hernán Cortés, regresó a la Nueva España y se inconformó porque unas leyes aprobadas en 1542 reducían sus privilegios como encomendero, así buscó, junto con otros, abolir esas leyes, los inconformes le nombraron capitán general, confrontándolo con la Audiencia que interpretó este hecho como una sublevación contra el rey. Este suceso se conoce como la Conspiración de Martín Cortés. El 16 de julio de 1566, fueron capturados los principales líderes, Martín Cortés Zúñiga fue enviado a España donde lo encontraron culpable despojándolo de sus bienes y desterrándolo a Orán en Argelia.
Gaspar Yanga fue un esclavo de origen africano que lideró un grupo de cimarrones —esclavos que se refugiaban en los montes— en Veracruz. En 1609, logró que el virreinato los reconociera como libres, en 1630, se establecieron en San Lorenzo de los Negros, el primer pueblo libre de América.
El 2 de mayo de 1612, aconteció la Conjuración de los negros, en la cual treinta y cinco negros fueron colgados, supuestamente, porque se habían sublevado. Este acontecimiento fue descrito por Chimalpahin Quauhtlehuanitzin, descendiente de la nobleza de Chalco, a quien también se le conoce con el nombre de Domingo de San Antón Muñón.
Guillén de Lampart fue un irlandés que, en 1643, intentó hacerse pasar por hijo de Felipe III, y así desplazar al virrey de la Nueva España. Fue denunciado, detenido, y llevado a la hoguera. Entre sus pertenencias se encontró un escrito titulado “Proclama Insurreccional para la Nueva España” en el que manifiesta su deseo de lograr la emancipación de la Nueva España de la corona española.
En la Rebelión de Cisteil (1761), Jacinto Canek llamó a los mayas a emanciparse del yugo de los españoles, lo hizo desde el atrio de la iglesia de Cisteil, su rebelión terminó con su captura y ejecución en la plaza pública de Mérida casi un mes después de iniciada su lucha.
En 1783, el Conde de Aranda propone un Imperio federalista. Poco después de la Independencia de los Estados Unidos de América, el Conde de Aranda —Pedro Pablo Abarca de Bolea y Ximénez de Urrea— propuso a Carlos III que renunciara a las colonias en el continente americano y que instalara un infante de la corona española que fungiera como rey en cada una de ellas. Aranda preveía que el predominio de los Estados Unidos de América amenazaría el territorio de la Nueva España. Además, consideraba que Independencia Norteamericana y las ideas de la Ilustración impulsarían a los criollos a buscar un gobierno propio.
La imposición de José Bonaparte en la corona española por parte de su hermano Napoleón motivó a que miembros del Ayuntamiento como Primo de Verdad, Francisco Azcárate y Melchor de Talamantes propusieran una Junta de Gobierno que velara por los intereses del legítimo rey en su ausencia, la Audiencia consideró la propuesta como sediciosa. El virrey José de Iturrigaray fue depuesto por apoyar al Ayuntamiento, Primo de Verdad, Francisco Azcárate y Melchor de Talamantes fueron hechos prisioneros.
En 1809, Mariano de Michelena encabezó la Conspiración de Valladolid, que tenía el propósito de instalar un Congreso para gobernar a la Nueva España con independencia de España. Su argumento se desprendía del expuesto por los miembros del Ayuntamiento un año antes: conservar la Nueva España para Fernando VII, el legítimo rey.
Causas de la Independencia de México
Las causas de la Independencia de México se pueden clasificar en internas y externas. Las causas internas se relacionan con la desigualdad social y económica. Las causas externas se asocian con los sucesos que ocurrieron en Europa, por ejemplo, la Ilustración y la Revolución Francesa. La Independencia de los Estados Unidos de América también se considera una causa externa.
Causas internas
La desigualdad social se manifestaba en todas las clases, los criollos —descendientes de europeos nacidos en América— se sentían relegados por los peninsulares —nacidos en la península ibérica— que eran quienes tomaban las decisiones y la clase dominante. Los mestizos, los indígenas y las castas se encontraban en una peor situación social que los criollos.
La desigualdad económica era una consecuencia de la situación social, los peninsulares formaban las clases altas, seguían los criollos, mientras que los mestizos e indígenas conformaban las clases menos favorecidas. Además, existían altos impuestos que dificultaban el libre comercio.
Causas externas
La Revolución Industrial (siglo XVIII) significó el paso de una economía rural basada en la agricultura y en la tracción animal a una urbana basada en la industrialización y en la mecanización, beneficiando a la burguesía. Al mismo tiempo, los pensadores de la Ilustración abogaban por la libertad, la tolerancia, la igualdad ante la ley y la división de poderes como base de un nuevo sistema político. Por las mismas fechas que el movimiento ilustrado, los fisiócratas apoyaban la libertad de comercio, entre otras cosas, creían que los impuestos de las aduanas limitaban el comercio.
Después de independizarse, los Estados Unidos de América (1775-1783) se constituyeron en una república liberal y democrática que sirvió como modelo para otras naciones con el deseo de emanciparse.
La Revolución Francesa significó el fin de la monarquía absolutista y el feudalismo. Los Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano es uno de los documentos que produjo este acontecimiento y pronto se conoció en las colonias. Su primer artículo establece que: “Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos”.
Después de invadir España, Napoleón Bonaparte impuso a su hermano José como rey de España. Esta crisis motivó a los criollos de la Nueva España a buscar la Independencia. Los criollos en la Nueva España creían que el virrey debía gobernar con independencia de España en ausencia del legítimo rey, se organizaron en una junta conocida como el Ayuntamiento, el cual propuso crear una Junta de Gobierno que permitiera regir la colonia de manera independiente de la corona española. El argumento era que la soberanía radicaba en el pueblo en la ausencia del legítimo rey, esto solamente era un pretexto, pues los criollos estaban influenciados por las ideas de la Ilustración y motivados por la Independencia de las Trece Colonias del Imperio Británico. Sin embargo, la Audiencia rechazó esta idea.
Resumen de la Independencia de México
Primera etapa: El Grito de Dolores
En 1810, después de la Conspiración de Valladolid, otro grupo de criollos liderado por Ignacio Allende, capitán del Regimiento de Dragones, conspiró en San Miguel el Grande en Guanajuato, en esta conjura participaron Miguel Domínguez, regidor de Querétaro, Josefa Ortiz de Domínguez, esposa del regidor, Juan Aldama y Joaquín Arias, entre otros. Este grupo de conjurados buscó a Miguel Hidalgo y Costilla para que fuera el líder del movimiento, quien inicialmente se negó, pero terminó aceptando.
El inicio de la gesta se había planeado para el 2 de octubre de 1810, pero en los primeros días de septiembre hubo varias denuncias. Ante esta situación, el 13 de septiembre el corregidor tuvo que ordenar la detención de los hermanos Epigmenio y Emeterio González, ambos miembros de la Conspiración de Querétaro, pero dos días después, él mismo fue denunciado y detenido. La corregidora avisó a Ignacio Pérez quien se encontró en San Miguel con Aldama, luego ambos se trasladaron a Dolores para informar a Miguel Hidalgo y a Ignacio Allende de lo sucedido. Hidalgo pensó que no había más remedio que precipitar la lucha.
En la madrugada del 16 de septiembre de 1810, Hidalgo hizo sonar la campana de la Parroquia del Pueblo de Dolores —actualmente Dolores Hidalgo en Guanajuato— como cuando se llama a misa, los fieles acudieron y escucharon la arenga del cura, a este suceso de le conoce como El Grito de Dolores. Se estima que una multitud de 600 hombres salió del pueblo de Dolores rumbo a San Miguel. En Atotonilco, Hidalgo tomó una imagen de la Virgen de Guadalupe como estandarte. Los insurgentes marcharon por San Miguel, Celaya, Salamanca e Irapuato sin mayor resistencia.
Antes de llegar a Guanajuato, Hidalgo escribió a su amigo Juan Antonio Riaño, quien era el intendente de Guanajuato, pidiéndole que se uniera al movimiento, pero Riaño se mantuvo leal a los realistas y se parapetó en la Alhóndiga de Granaditas.
El 28 de septiembre de 1810 comenzó la Batalla de la Alhóndiga de Granaditas, los insurgentes no lograron entrar en la Alhóndiga hasta que un minero, conocido con el sobrenombre de El Pípila, cargó una pesada losa en la espalda que lo protegió de los disparos de los realistas, permitiéndole acercarse a la puerta para prenderle fuego. Los insurgentes obtuvieron una victoria, Riaño perdió la vida en el combate. Hidalgo estableció algunas medidas para tratar de controlar a la turba que cometió desmanes, además nombró un intendente.
Después de esta victoria, Hidalgo decidió marchar hacia Valladolid, los pobladores de esta ciudad solicitaron negociar, por lo que la Toma de Valladolid ocurrió de forma pacífica el 17 de septiembre de 1810. En Valladolid, Hidalgo decide abolir la esclavitud. En este punto el ejército insurgente estaba integrado por unos 80 mil hombres.
Hidalgo decidió marchar a la Ciudad de México a pesar de las advertencias de Allende, quien creía que no contaban con un ejército disciplinado. El 30 de octubre de 1810 los insurgentes se encontraron con las tropas realistas en el Monte de las Cruces, en el Estado de México cerca de Toluca. El ejército de Hidalgo obtuvo nuevamente una victoria en la Batalla del Monte de las Cruces.
Los insurgentes continuaron su marcha hacia la Ciudad de México, pero Hidalgo decidió detenerse en Cuajimalpa, pensó que Allende tenía razón, que la tropa era indisciplinada y que sería imposible mantener el control después de entrar en la ciudad. Además, el ejército insurgente presentaba escasez de municiones.
Los insurgentes se retiraron, pero fueron alcanzados en Aculco por las tropas realistas al mando de Félix María Calleja. La victoria realista en la Batalla de Aculco ocurrió el 7 de noviembre de 1810, y significó el declive de la primera etapa independentista. El ejército insurgente se partió en dos, Hidalgo marchó hacia Valladolid y Allende hacia Guanajuato.
Calleja venció a Allende, quien tuvo que salir huyendo de Guanajuato. Mientras tanto Hidalgo se encontraba en Guadalajara, donde organizó un gobierno con Ignacio López Rayón como ministro de Estado y José María Chico como ministro de Justicia. Además, Hidalgo envió un emisario a los Estados Unidos de América en un intento por ser reconocido por la nación vecina, decretó la abolición de la esclavitud y suprimió tributos.
Allende se encontró con Hidalgo en Guadalajara. Los realistas habían recuperado Guanajuato, también Valladolid y se habían propuesto recuperar Guadalajara. Hidalgo se mostró partidario de presentar batalla, pero Allende, nuevamente, argumentó que el ejército que comandaban era indisciplinado.
La opinión de Hidalgo prevaleció y, a pesar de la superioridad numérica, los insurgentes fueron derrotados en la Batalla del Puente de Calderón el 17 de enero de 1811. Ante esta situación, Allende tomó las riendas del movimiento sustituyendo a Hidalgo. Los insurgentes marcharon hacia el norte con la intención de comprar armas en los Estados Unidos de América, pero fueron traicionados por Ignacio Elizondo en Acatita de Baján en Coahuila.
Los principales líderes independentistas fueron hechos prisioneros, luego fueron conducidos a Chihuahua, donde fueron enjuiciados y sentenciados a muerte. Hidalgo fue fusilado el 30 de julio de 1811. Su cabeza, junto con la de Allende, Juan Aldama y José Mariano Jiménez, fue colocada en una de las esquinas de la Alhóndiga de Granaditas donde permaneció hasta que se consumó la Independencia.
Segunda Etapa: Congreso de Chilpancingo
En octubre de 1810, José María Morelos y Pavón se había reunido con Hidalgo en Indaparapeo, Michoacán. El Padre de la Patria le ordenó levantar el sur y tomar el puerto de Acapulco. Morelos se convirtió en el caudillo de la segunda etapa de la Independencia, en sus filas contaba con los hermanos Bravo y los hermanos Galeana. Vicente Guerrero y Mariano Matamoros también servían bajo su mando.
Morelos tomó Cuautla, pero el 9 de febrero de 1812, Calleja impuso un sitio en la ciudad que duró cuatro meses. Al final, los insurgentes logran romper el sitio y escapar. En abril de 1813, los insurgentes al mando de Morelos atacan Acapulco, tardan cuatro meses en hacerse del control absoluto de la ciudad.
En noviembre del mismo año, Morelos convocó al Congreso del Anáhuac o Congreso de Chilpancingo en el que participaron, entre otros, Ignacio López Rayón, Carlos María de Bustamante, José María Cos, Andrés Quintana Roo, Manuel Herrera, Sixto Verduzco y José María Liceaga. En el congreso, Morelos presentó un manuscrito conocido como Sentimientos de la Nación, en que destacaba la afirmación de nación independiente, la división de los poderes y la igualdad de los ciudadanos.
Mientras los insurgentes realizaban estas actividades, los realistas se reorganizaron, Morelos fue derrotado en Valladolid por Calleja y el Congreso tuvo que moverse por el sur del país hasta que, en octubre de 1814, se dio a conocer la Constitución de Apatzingán en el lugar homónimo. La Constitución de Apatzingán establecía, entre otras cosas, que el gobierno debía ser republicano, que se dividía en tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial.
Morelos fue capturado el 5 de noviembre de 1815, fue juzgado y declarado culpable de alta traición a la patria, a Dios y al rey. Fue fusilado el 22 de diciembre de 1815 en San Cristóbal Ecatepec.
Tercera etapa: La expedición de Mina
Después de la muerte de Morelos, muchos grupos peleaban en diferentes lugares contra los realistas, pero estaban dispersos y desorganizados. Guadalupe Victoria se había escondido en la selva veracruzana. Vicente Guerrero combatía en el sur.
El 15 de abril de 1817, Francisco Xavier Mina desembarcó en el puerto de Soto la Marina en Tamaulipas. Mina era un español nacido en Navarra que había luchado contra la invasión de Napoleón a España y que después se había enemistado con Fernando VII, rey de España. Fray Servando Teresa de Mier conoció a Mina en Londres, donde le invitó a formar parte de una expedición que se uniría a los insurgentes mexicanos.
Mina avanzó hasta Guanajuato para unirse a Pedro Moreno en el Fuerte del Sombrero el 24 de junio de 1817. En el camino logró importantes victorias, sin embargo, el 1 de agosto del mismo año, fueron sitiados por los realistas, después de dos meses logran escapar del sitio.
Los líderes insurgentes le piden a Mina que ataque Guanajuato, pero sus tropas son dispersadas y él es capturado. Fue fusilado en el Cerro del Bellaco, frente al Fuerte de los Remedios, el 11 de noviembre de 1817.
Cuarta etapa: La victoria del Ejército Trigarante
En 1820, una revolución liberal restableció la Constitución de Cádiz en España, en un principio el virrey Apodaca sostuvo que gobernaría con independencia de España hasta que el rey derrotara a la revolución, pero cambio de parecer y adoptó la Constitución de Cádiz.
Los criollos que, en 1808, habían apoyado al Ayuntamiento para formar un gobierno independiente de la corona española vieron una oportunidad de lograr sus objetivos. Así, el coronel Agustín de Iturbide que combatía a Guerrero se convirtió en su paladín.
Iturbide y Guerrero comenzaron una intensa correspondencia, ambos se encontraron el 10 de febrero de 1821 sellando la reconciliación de sus ejércitos con el Abrazo de Acatempan. El 24 de febrero de 1821, Iturbide proclama el Plan de Iguala que anunciaba el establecimiento del Imperio Mexicano.
La mayoría de los insurgentes y guarniciones realistas se adhirieron al Plan de Iguala voluntariamente, Iturbide prácticamente no encontró resistencia. El 24 de agosto de 1821, el virrey Juan O’Donojú firmó el Tratado de Córdoba reconociendo la Independencia de México, aunque después el gobierno de España desconoció que O’Donojú tuviera autoridad para firmar dicho tratado.
El 27 de septiembre de 1821, el Ejército Trigarante entró a la Ciudad de México, un día después se elabora el Acta de Independencia. Originalmente, el Plan de Iguala contemplaba ofrecer la corona del Imperio Mexicano a un noble de la casa reinante en España, pero, el 18 de mayo de 1822, Agustín de Iturbide fue proclamado Emperador de México.
En febrero de 1823, Antonio López de Santa Anna proclamó el Plan de Casa Mata, obligando a Iturbide a abdicar en marzo del mimo año. En agosto de 1824 se convocó a elecciones, Guadalupe Victoria resultó electo y se convirtió en el primer presidente de los Estados Unidos
Mexicanos.
Consecuencias de la Independencia de México
La Independencia de México marcó el fin del dominio colonial, dando lugar al surgimiento del Primer Imperio Mexicano y, posteriormente, a la consolidación de la República federal. Esto significó la creación de instituciones y leyes que reflejaban las aspiraciones del movimiento insurgente, como la abolición de la esclavitud y la eliminación de tributos injustos.
En el plano social, se promovió la igualdad ante la ley, aunque las desigualdades económicas y sociales persistieron. Además, la participación masiva de diversos grupos sociales en la Independencia contribuyó a la transformación de la estructura política y social del país. Las demandas de justicia y libertad trascendieron la gesta independentista.
Sin embargo, la nueva nación experimentó un periodo prolongado de inestabilidad política. Los conflictos internos, luchas por el poder, golpes de estado y divisiones ideológicas dificultaron la consolidación del nuevo Estado mexicano. A esto se sumó la pérdida territorial en el siglo XIX, como resultado de conflictos con Estados Unidos.
La Independencia fue un catalizador para el desarrollo de una identidad nacional y cultural propia, sentando las bases para un proyecto de nación basado en la libertad, la igualdad y la soberanía popular.
Referencias:
- Bautista Rosas, R., Huerta Jurado, J., Loyzaga de la Cueva. O. (2009). La Independencia de México y los orígenes del Estado nacional. Alegatos. Núm. 73. pp. 327-354.
- Moreno Gutiérrez, R. (2021). La Revolución de Independencia. Historia mexicana. Vol. 71. Núm. 1. pp. 145-166.
- La Independencia de México, (30/08/2025).
- Proceso moral y político de la independencia de México | Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de México, (30/08/2025).
- Independencia de México. Lo más relevante de la lucha que inició el 16 de septiembre de 1810 – Ciencia UNAM, (30/08/2025).
- Consumación de la Independencia de México | Mediateca INAH, (30/08/2025).
- Antecedentes | Portal Académico del CCH, (30/08/2025).
- DOMINGO DE SAN ANTON MUÑON. CHIMALPAHIN, CUAUHTLEHUANITZIN, (30/08/2025).
- Inicio de la Guerra de Independencia de México – Wikipedia, la enciclopedia libre, (30/08/2025).
- Independencia de México – Wikipedia, la enciclopedia libre, (30/08/2025).