Guadalupe Victoria nació el 29 de septiembre de 1786 en Tamazula, en la provincia de Nueva Vizcaya, territorio que hoy forma parte del estado de Durango. Su nombre de nacimiento aparece en las fuentes con algunas variantes, pero una de las formas más aceptadas es José Miguel Ramón Adaucto Fernández y Félix. Quedó huérfano cuando era niño, desde entonces estuvo bajo el cuidado de su tío, Agustín Fernández, quien era sacerdote. Más tarde estudió en el seminario de Durango y después se trasladó a la Ciudad de México, donde ingresó al Colegio de San Ildefonso para estudiar leyes. Entre 1807 y 1811 cursó sus estudios y llegó a completar el bachillerato en leyes.
Su vida, sin embargo, tomó un rumbo completamente distinto cuando comenzó la lucha por la independencia. En 1811 abandonó sus estudios y se incorporó a las fuerzas insurgentes de José María Morelos y Pavón, inicialmente bajo las órdenes de Hermenegildo Galeana. Fue entonces cuando adoptó el nombre de Guadalupe Victoria. El nuevo nombre reunía dos ideas que tenían un fuerte significado en la sociedad novohispana: Guadalupe, en referencia a la Virgen de Guadalupe, y Victoria, como expresión de su esperanza en el triunfo de la causa insurgente.
Participó en acciones importantes, entre ellas el sitio de Cuautla y el asalto de Oaxaca. Fue precisamente en Oaxaca donde quedó asociada a su figura una de las anécdotas más famosas de la Independencia. Durante el ataque, ante las dificultades para avanzar, habría lanzado su espada al otro lado de un obstáculo de agua y pronunciado la frase «¡Va mi espada en prenda, voy por ella!», para después lanzarse a nadar y animar a sus hombres a seguirlo.
Después de la muerte de Morelos en 1815, la lucha insurgente entró en una etapa muy difícil. Mientras muchos combatientes abandonaban las armas o aceptaban el indulto ofrecido por las autoridades virreinales, Guadalupe Victoria mantuvo la resistencia en Veracruz. Desde esa región organizó acciones de guerrilla y llegó a controlar zonas estratégicas del camino entre Xalapa y Veracruz. Su centro de operaciones estuvo en lugares como el Puente del Rey, una ruta fundamental para las comunicaciones y el comercio del virreinato. La ofensiva realista terminó debilitando considerablemente a sus fuerzas y, hacia 1817, Victoria desapareció de la escena pública. Durante varios años permaneció oculto en la región. Con el tiempo surgió una tradición que cuenta que sobrevivió en los montes alimentándose de frutos, hierbas y animales, aunque también existen testimonios que señalan que recibió refugio de particulares. Así, permaneció fuera de la vida pública hasta 1821, cuando la proclamación del Plan de Iguala cambió nuevamente el escenario político.
La consumación de la Independencia tampoco significó para Victoria el final de la lucha. Al principio entró en contacto con Agustín de Iturbide, pero pronto quedó claro que sus ideas políticas eran diferentes. Victoria defendía un sistema republicano y federal, mientras Iturbide terminó encabezando un imperio. El enfrentamiento llevó a Victoria a oponerse al nuevo régimen. Fue encarcelado en 1822, aunque logró escapar, y posteriormente se unió al movimiento que terminó provocando la caída de Iturbide. Junto con Antonio López de Santa Anna participó en la oposición al Imperio y, después de la abdicación de Iturbide en 1823, formó parte del Supremo Poder Ejecutivo, un triunvirato integrado también por Nicolás Bravo y Pedro Celestino Negrete, que gobernó provisionalmente mientras se organizaba la nueva república.
El gran momento político de Guadalupe Victoria llegó en 1824. La Constitución Federal fue promulgada el 4 de octubre de ese año y estableció una república federal. Victoria fue elegido primer presidente de los Estados Unidos Mexicanos y tomó posesión el 10 de octubre. Gobernó hasta el 31 de marzo de 1829. Su mandato tiene una importancia especial porque logró concluir el periodo constitucional completo en una época marcada por levantamientos, conspiraciones y cambios de gobierno. Fue, en efecto, el único presidente de México durante las primeras décadas de vida independiente que consiguió completar íntegramente su periodo constitucional.
El país que recibió Victoria tenía enormes problemas. México acababa de salir de una guerra de once años, la economía estaba debilitada, el gobierno tenía grandes dificultades financieras y las distintas facciones políticas competían constantemente por el poder. A pesar de esas condiciones, durante su presidencia comenzaron a establecerse algunas de las bases de la nueva nación. Su gobierno impulsó relaciones diplomáticas con países como Gran Bretaña, Estados Unidos, la Gran Colombia y las nuevas repúblicas de Centroamérica.
Uno de los logros más importantes de su gobierno ocurrió en el ámbito militar. Victoria impulsó la creación y organización de una Marina de Guerra mexicana, que desempeñó un papel decisivo frente al último reducto español en territorio mexicano. El 23 de noviembre de 1825, la guarnición española de San Juan de Ulúa, frente a Veracruz, capituló. Con ello terminó la presencia militar española que todavía permanecía en territorio mexicano y se consolidó la independencia del país.
Victoria también impulsó la educación, la organización de la administración pública y la creación de instituciones necesarias para el funcionamiento del nuevo Estado. Sin embargo, gobernar México en aquellos años era una tarea extraordinariamente complicada. En 1828, la disputa por la sucesión presidencial desembocó en el levantamiento conocido como la Acordada. La rebelión provocó graves enfrentamientos en la capital y el saqueo del mercado de El Parián. Victoria tuvo que afrontar una situación política cada vez más difícil, en la que las rivalidades entre grupos militares y políticos amenazaban constantemente la estabilidad del gobierno.
Al terminar su periodo presidencial, Guadalupe Victoria entregó el poder de manera pacífica y se retiró a su hacienda de El Jobo, en Veracruz. Sin embargo, no desapareció completamente de la vida pública. Posteriormente participó nuevamente en asuntos políticos y, en 1838, intervino durante el conflicto con Francia conocido como la Guerra de los Pasteles. Su prestigio como antiguo insurgente y primer presidente de la República hizo que siguiera siendo una figura respetada incluso después de abandonar la presidencia.
Los últimos años de su vida estuvieron marcados por una enfermedad que provocaba ataques convulsivos y que las fuentes médicas de la época identificaron como epilepsia. Su estado de salud se deterioró y finalmente fue trasladado a la fortaleza de San Carlos de Perote, en Veracruz, donde recibió atención médica. Allí murió el 21 de marzo de 1843. Sus últimos años fueron difíciles y tenía deudas, pero poseía varias haciendas, tierras y otros bienes.
El Congreso lo reconoció como Benemérito de la Patria y ordenó que su nombre fuera inscrito con letras de oro. Con el paso del tiempo, sus restos fueron trasladados a la Columna de la Independencia, donde reposan junto a otros protagonistas de la lucha independentista. Su nombre también quedó asociado a monedas conmemorativas emitidas por el Banco de México.
Guadalupe Victoria fue estudiante de leyes, insurgente, guerrillero, opositor del Imperio de Iturbide, integrante del gobierno provisional y finalmente el primer presidente constitucional de México.
Referencias:
- Guadalupe Victoria | Mexican independence, revolutionary, leader | Britannica
- Primera República Federal (México) – Wikipedia, la enciclopedia libre
- Cuál era el nombre real de Guadalupe Victoria y por qué se lo cambió – Infobae
- Visor Redalyc – Guadalupe Victoria tenía abuelo gachupín
- Trejo Estrada, E., Cano Andaluz A. (2021). Guadalupe Victoria. Secretaría de Cultura. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México.
- Guadalupe Victoria – Wikipedia, la enciclopedia libre, (28/07/2025).