A principios del siglo XX, Torreón era una ciudad joven y en rápido crecimiento, rodeada por el paisaje semidesértico de La Laguna y favorecida por las aguas del río Nazas, el cultivo del algodón y la expansión del ferrocarril. Su ubicación la convirtió en un punto estratégico para el comercio y el movimiento de tropas, por lo que durante la Revolución Mexicana llegó a cambiar de manos militares en cuatro ocasiones: en 1911, 1913, 1914 y 1916. Por eso, cuando se habla de la llamada Toma de Torreón, en realidad se hace referencia a una serie de episodios militares.
La primera caída de la ciudad ocurrió en mayo de 1911, durante la rebelión contra Porfirio Díaz. Las fuerzas maderistas sitiaron Torreón y, después de varios combates, obligaron a las tropas federales a retirarse. La victoria coincidió con el avance de la Revolución que terminaría provocando la renuncia de Díaz, pero la entrada de los rebeldes quedó marcada por una tragedia: cientos de integrantes de la comunidad china de Torreón fueron asesinados.
La situación volvió a cambiar después del golpe de Estado que derrocó y asesinó a Francisco I. Madero en febrero de 1913 y llevó a Victoriano Huerta al poder. En el norte del país, diversos grupos revolucionarios retomaron las armas contra el nuevo gobierno. Pancho Villa comenzó a reunir fuerzas, mientras distintos jefes revolucionarios de Chihuahua, Durango y La Laguna se incorporaban a su movimiento. El 29 de septiembre de 1913, en la hacienda de La Loma, cerca de Lerdo, se produjo una reunión en la que quedó organizada la División del Norte bajo el liderazgo de Villa. Poco después, sus fuerzas ocuparon Lerdo, Gómez Palacio y Torreón. Esta campaña proporcionó a los revolucionarios armas, municiones, caballos y prestigio, aunque los federales recuperaron posteriormente la ciudad.
La gran batalla llegó en marzo de 1914. Para entonces, la División del Norte se había convertido en una fuerza militar considerable y contaba con una artillería mucho mejor organizada, en buena medida gracias al general Felipe Ángeles. Villa comprendía que Torreón era indispensable para mantener abiertas las comunicaciones ferroviarias y dominar una zona económica y militar clave. La ofensiva comenzó el 19 de marzo. Los revolucionarios fueron ocupando posiciones alrededor de la ciudad y libraron combates en lugares como Conejos, Mapimí, Bermejillo, Tlahualilo, Lerdo y Gómez Palacio antes de concentrarse sobre Torreón.
La defensa federal estaba dirigida por el general José Refugio Velasco, quien organizó sus posiciones en los cerros y puntos estratégicos que dominaban los accesos a la ciudad. Entre ellos se encontraban el cerro de La Pila, el de Las Noas y otras elevaciones desde las cuales la artillería podía controlar las vías de aproximación. La lucha fue intensa y se prolongó durante varios días. Los villistas utilizaron el ferrocarril para transportar rápidamente soldados, caballos, armas, municiones, artillería y servicios médicos, una de las grandes ventajas logísticas de la División del Norte. Los trenes permitían trasladar grandes cantidades de hombres y material a través del territorio que controlaban y mantener abastecido al ejército durante campañas prolongadas.
La artillería desempeñó un papel fundamental. Felipe Ángeles dirigió de manera destacada las operaciones artilleras y contribuyó a que los villistas pudieran atacar posiciones federales que parecían difíciles de conquistar. La combinación de infantería, caballería, artillería y ferrocarriles convirtió a la División del Norte en una de las fuerzas militares más eficaces de la Revolución. La campaña también llamó la atención de periodistas y fotógrafos extranjeros, como John Reed, que estuvo en México durante este periodo y posteriormente relató sus experiencias en México insurgente.
A comienzos de abril, la situación de los defensores se volvió insostenible. José Refugio Velasco ordenó la retirada de las fuerzas federales y, el 3 de abril de 1914, las tropas de Villa ocuparon Torreón. La victoria fue costosa para ambos bandos y dejó numerosas bajas. El control de Torreón fortaleció a la División del Norte, le proporcionó armamento y recursos y facilitó sus siguientes operaciones contra el ejército de Huerta. Poco después, los villistas participarían en la campaña que culminó con la toma de Zacatecas en junio de 1914, una derrota más para el régimen huertista, que cayó en agosto de ese mismo año.
Torreón era un importante centro ferroviario y económico de La Laguna. Controlarla significaba controlar rutas para mover tropas, armas, alimentos y mercancías. Las batallas por Torreón tuvieron una dimensión logística que ayuda a explicar por qué fue disputada repetidamente. La guerra afectó a la población civil, que sufrió combates, saqueos, confiscaciones y cambios constantes de autoridad.
La historia militar de Torreón todavía tendría otro episodio importante en diciembre de 1916. En ese momento, Pancho Villa, ya enfrentado al gobierno constitucionalista, volvió a atacar la región. Sus fuerzas ocuparon nuevamente Gómez Palacio y Lerdo y posteriormente entraron en Torreón, aunque la ocupación fue mucho más breve que la de 1914. La acción formó parte de la etapa de la Revolución en la que Villa combatía contra las fuerzas constitucionalistas y buscaba recuperar posiciones y recursos en el norte. Finalmente tuvo que abandonar la ciudad.
Torreón fue escenario de cuatro tomas militares en distintos momentos de la guerra: la primera, en 1911, estuvo relacionada con la caída del régimen de Porfirio Díaz y quedó ensombrecida por la matanza de la comunidad china; la segunda, en 1913, formó parte del ascenso inicial de la División del Norte; la tercera, en marzo y abril de 1914, que contribuyó a fortalecer a Villa frente al gobierno de Victoriano Huerta; y la cuarta, en 1916, ocurrió durante la lucha posterior entre Villa y los constitucionalistas.
En las calles y alrededores de Torreón, se enfrentaron ejércitos, se utilizaron intensamente los ferrocarriles y la artillería, se disputaron recursos y rutas estratégicas y, al mismo tiempo, la población civil padeció las consecuencias de una guerra que transformó la región. Quien dominaba Torreón obtenía una posición privilegiada para mover hombres y recursos por una de las regiones más importantes del país.
Referencias:
- La Toma de Torreón forjada por Francisco Villa, enfrentamiento decisivo en la Revolución Mexicana
- Museo de la Revolución (Torreón) – Wikipedia, la enciclopedia libre
- Épica de Ángeles: la Toma de Torreón en 1914 | El Siglo de Torreón
- La última toma de Torreón | El Siglo de Torreón
- First Battle of Torreón – Wikipedia
- Cronista Jesús G. Sotomayor dialogará sobre la primera toma de Torreón en 1911 | El Siglo de Torreón
- Historia de Torreón. La tercera toma de la ciudad por Pacho Villa- Grupo Milenio
- Second Battle of Torreón – Wikipedia
- La División del Norte en Torreón | El Siglo de Torreón
- Una batalla decisiva en Torreón | El Siglo de Torreón
- Pacto de Torreón – Wikipedia, la enciclopedia libre