A principios de 1861, México acababa de salir de una de las etapas más difíciles de su historia. La Guerra de Reforma, que había enfrentado a liberales y conservadores entre 1858 y 1860, había dejado al país profundamente dividido, con las finanzas públicas agotadas y una gran cantidad de deudas acumuladas. Benito Juárez, que había asumido la presidencia durante aquel conflicto y había consolidado el triunfo liberal, se encontró ante un problema urgente: el gobierno mexicano no tenía recursos suficientes para cumplir puntualmente con sus compromisos financieros internacionales. En julio de 1861 decretó la suspensión temporal de los pagos de la deuda externa. El gobierno no negaba las obligaciones, sino que buscaba ganar tiempo para reorganizar las finanzas nacionales. Sin embargo, las potencias acreedoras reaccionaron con dureza y aquella decisión terminó convirtiéndose en uno de los antecedentes de la intervención extranjera.
Gran Bretaña, Francia y España tenían intereses económicos en México y, en octubre de 1861, sus gobiernos firmaron la Convención de Londres, mediante la cual acordaron enviar fuerzas militares para presionar al gobierno mexicano y garantizar el pago de sus reclamaciones. Las tropas de las tres potencias llegaron a Veracruz entre finales de 1861 y comienzos de 1862. Al principio, la situación parecía resolverse mediante negociaciones. España y Gran Bretaña llegaron a acuerdos con el gobierno de Juárez y retiraron sus fuerzas. Francia, en cambio, tenía objetivos mucho más ambiciosos. Napoleón III no solo buscaba obtener el pago de las reclamaciones francesas: también pretendía establecer en México un régimen favorable a los intereses franceses y aprovechar la Guerra de Secesión estadounidense, que mantenía a Estados Unidos concentrado en su propio conflicto.
Además, un grupo de conservadores mexicanos que había sido derrotado durante la Guerra de Reforma buscaba establecer una monarquía y consideraba que un príncipe europeo podía ofrecer una alternativa al gobierno republicano liberal. La intervención francesa encontró así aliados políticos dentro de México. Las tropas francesas avanzaron hacia el interior bajo el mando del general Charles de Lorencez y, el 5 de mayo de 1862, se enfrentaron al ejército mexicano en Puebla. El general Ignacio Zaragoza dirigió la defensa y consiguió una victoria inesperada. La derrota fue particularmente significativa porque el ejército francés tenía una reputación militar extraordinaria y contaba con tropas experimentadas. La victoria mexicana fue un golpe importante para la expedición francesa y tuvo un enorme valor político y simbólico.
Pero la victoria de Puebla no terminó la intervención. Napoleón III decidió reforzar sus fuerzas y, al año siguiente, el ejército francés volvió a avanzar. En 1863 consiguió sitiar y ocupar Puebla y posteriormente tomó la Ciudad de México. El 31 de mayo de ese año, ante el avance francés, Benito Juárez abandonó la capital y trasladó los poderes de la República al interior del país. Comenzó así un largo periodo, durante el cual el gobierno republicano se estableció sucesivamente en distintas ciudades, entre ellas San Luis Potosí, Monterrey, Chihuahua y Paso del Norte, en la actual Ciudad Juárez. Durante más de cuatro años, Juárez y sus colaboradores mantuvieron la continuidad del gobierno republicano mientras las fuerzas francesas y sus aliados conservadores controlaban buena parte del territorio.
La imagen de Juárez recorriendo el país en un modesto carruaje negro acompañado por una comitiva y por documentos del gobierno se convirtió en uno de los símbolos de aquella etapa. En determinados momentos también fue necesario poner a salvo archivos importantes de la nación para evitar que cayeran en manos de los invasores. El gobierno itinerante seguía ejerciendo su autoridad desde distintos puntos del territorio.
Mientras tanto, los franceses y sus aliados mexicanos impulsaron la creación de una monarquía. Una Junta de Notables estableció el sistema imperial y ofreció la corona al archiduque Fernando Maximiliano de Habsburgo, hermano del emperador de Austria. Una comisión de conservadores mexicanos viajó a Europa para presentarle la propuesta y Maximiliano aceptó después de negociar con Napoleón III.
Maximiliano y su esposa Carlota llegaron a México en 1864 y establecieron el Segundo Imperio Mexicano. El nuevo emperador esperaba construir un gobierno estable, pero pronto apareció una contradicción que terminaría siendo decisiva. Los conservadores que habían contribuido a llevarlo al poder esperaban que restaurara buena parte del antiguo orden y revirtiera las reformas liberales. Maximiliano, sin embargo, tenía ideas políticas más cercanas al liberalismo moderado. Durante su gobierno mantuvo o confirmó varias medidas relacionadas con las Leyes de Reforma y defendió algunas políticas que disgustaron a los sectores conservadores y a la Iglesia. Maximiliano terminó aplicando una política liberal que lo distanció de quienes habían apoyado su llegada al trono.
Mientras el Imperio intentaba consolidarse, la resistencia republicana continuaba en diferentes regiones. Uno de los episodios más conocidos fue el combate de Camarón, ocurrido el 30 de abril de 1863 en Veracruz. Allí, alrededor de 65 integrantes de la Legión Extranjera francesa, dirigidos por el capitán Jean Danjou, fueron rodeados por una fuerza mexicana muy superior. Los legionarios resistieron durante horas y finalmente fueron derrotados. Su resistencia se convirtió posteriormente en uno de los episodios más célebres de la tradición militar de la Legión Extranjera.
El conflicto también tuvo una dimensión internacional. El ejército imperial no estaba formado únicamente por franceses: participaron unidades de distintos territorios y contingentes extranjeros vinculados a Francia y a la monarquía de los Habsburgo, como tropas y voluntarios austriacos. También hubo una Legión Belga.
En octubre de 1865, Maximiliano promulgó una disposición conocida posteriormente como el Decreto Negro. El decreto establecía medidas extremadamente severas contra quienes participaran en grupos armados considerados bandidos o rebeldes y contemplaba la pena de muerte en determinadas circunstancias. Fue una de las medidas más represivas del régimen imperial y contribuyó a endurecer el conflicto entre el Imperio y sus adversarios republicanos.
Maximiliano también dejó una huella visible en la Ciudad de México. Durante su gobierno se impulsó el trazado de la avenida que posteriormente sería conocida como Paseo de la Reforma. Su propósito original era facilitar la comunicación entre el Castillo de Chapultepec, residencia de los emperadores, y la zona central de la ciudad. Durante el Imperio recibió los nombres de Paseo del Emperador y Paseo de la Emperatriz; después de la restauración republicana evolucionó hasta convertirse en el Paseo de la Reforma que conocemos actualmente.
La situación del Imperio comenzó a deteriorarse rápidamente cuando la Guerra de Secesión estadounidense terminó en 1865. Estados Unidos pudo entonces prestar mayor atención a los acontecimientos mexicanos y ejercer presión diplomática sobre Francia, mientras que la resistencia republicana seguía activa. Al mismo tiempo, Napoleón III enfrentaba problemas políticos y militares en Europa, especialmente ante el crecimiento del poder de Prusia. Mantener tropas francesas en México se volvió cada vez más costoso y complicado. En 1866 Napoleón decidió retirar progresivamente sus fuerzas. La decisión dejó a Maximiliano en una situación cada vez más difícil, pues el Imperio dependía en gran medida del apoyo militar francés.
Carlota viajó a Europa en 1866 para intentar conseguir que Napoleón III mantuviera su apoyo. También buscó respaldo ante el papa Pío IX, pero sus gestiones fracasaron. Durante ese viaje sufrió una grave crisis de salud mental y posteriormente permaneció apartada de la vida pública durante el resto de su existencia. Vivió muchas décadas después de la caída del Imperio.
Maximiliano todavía tuvo la posibilidad de abandonar México, pero decidió permanecer y tratar de sostener el Imperio. Para 1867, las fuerzas republicanas habían recuperado buena parte del territorio. Generales como Mariano Escobedo y Porfirio Díaz desempeñaron papeles importantes en las campañas finales. Maximiliano terminó refugiándose en Querétaro junto con sus principales fuerzas y fue sometido a un sitio. El 15 de mayo de 1867 fue capturado y posteriormente sometido a juicio. El 19 de junio fue fusilado en el Cerro de las Campanas junto con los generales conservadores Miguel Miramón y Tomás Mejía. Con su muerte terminó el Segundo Imperio y quedó restaurada la República.
Diversas figuras extranjeras pidieron clemencia para Maximiliano. Entre ellas estuvo el escritor francés Victor Hugo, quien escribió a Benito Juárez para solicitar que perdonara la vida del emperador. Sin embargo, la decisión de ejecutar a Maximiliano estuvo relacionada con la defensa de la soberanía, la legislación vigente y la necesidad política de consolidar la República después de años de guerra e intervención extranjera.
El regreso de Benito Juárez a la Ciudad de México simbolizó el triunfo definitivo de la República. El presidente entró en la capital el 15 de julio de 1867, después de más de cuatro años de gobierno itinerante. México había quedado profundamente afectado por años de guerras civiles y por la intervención extranjera, pero había conseguido impedir la consolidación de una monarquía respaldada por una potencia europea.
La Segunda Intervención Francesa y el Segundo Imperio Mexicano dejaron consecuencias. Para el gobierno republicano, la victoria significó la recuperación de la soberanía y el fortalecimiento del proyecto liberal. Para Francia, la aventura mexicana terminó siendo un fracaso político y militar que no consiguió establecer de manera duradera el régimen que Napoleón III había buscado. Para México, el episodio quedó asociado a la defensa de la República frente a una intervención extranjera. La Batalla de Puebla adquirió un valor simbólico extraordinario y el 5 de mayo se convirtió en una de las fechas más conocidas de la historia mexicana.
Referencias:
- Second French intervention in Mexico – Wikipedia
- Anexo:Cronología de la Segunda Intervención Francesa en México – Wikipedia, la enciclopedia libre
- France–Mexico relations – Wikipedia
- Ejército de Oriente – Wikipedia, la enciclopedia libre
- Segunda intervención francesa en México – Wikipedia, la enciclopedia libre