El Partido Acción Nacional, conocido como PAN, nació en México en un periodo de profundas transformaciones políticas y sociales. Su origen se encuentra en septiembre de 1939, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, cuando un grupo de ciudadanos encabezado por el abogado, jurista e intelectual Manuel Gómez Morin buscó construir una alternativa política organizada y permanente frente al predominio del régimen surgido de la Revolución Mexicana. En aquellos años, el Partido Nacional Revolucionario (PNR), creado en 1929, había sido transformado en 1938 en el Partido de la Revolución Mexicana (PRM), antecedente directo del Partido Revolucionario Institucional (PRI). El gobierno de Cárdenas impulsaba reformas profundas, como el reparto agrario, la educación socialista y la expropiación petrolera de 1938. En ese contexto, Gómez Morin y otros intelectuales, profesionales y líderes civiles consideraron necesario crear una organización que participara en la vida pública mediante vías institucionales y electorales. Entre el 14 y el 17 de septiembre de 1939 se celebraron en la Ciudad de México la Asamblea Constitutiva y la Primera Convención Nacional del PAN, acontecimientos que dieron forma al nuevo partido. Junto con Gómez Morin destacaron figuras como Efraín González Luna y otros de los primeros dirigentes que contribuyeron a desarrollar su doctrina.
Desde el principio, Acción Nacional quiso diferenciarse de los partidos creados alrededor de un líder o de una coyuntura política. Sus fundadores pretendían establecer una organización permanente, sustentada en principios y capaz de participar en la vida pública. Su pensamiento quedó vinculado al llamado humanismo político, una concepción que coloca a la persona y su dignidad en el centro de la actividad política. En su desarrollo doctrinal también recibió influencia de la tradición social cristiana, incluida la doctrina social de la Iglesia católica. Conceptos como el bien común, la libertad, la solidaridad, la responsabilidad social y la subsidiariedad adquirieron un papel importante en su pensamiento. La subsidiariedad, explicada de manera sencilla, sostiene que los problemas deben resolverse en el nivel más cercano posible a las personas y que la autoridad superior debe intervenir cuando los individuos, las familias o las comunidades no pueden hacerlo por sí mismos. El partido defendió también la propiedad privada, la libertad económica y una economía de mercado acompañada de responsabilidad social. Con el paso del tiempo, estas posiciones hicieron que el PAN fuera identificado generalmente con la centroderecha mexicana, aunque su ideología y sus posiciones concretas han cambiado en distintos momentos de su historia.
Durante sus primeras décadas, el PAN tuvo recursos mucho más limitados que el partido gobernante. Sus militantes organizaban campañas, recorrían distintas regiones y financiaban buena parte de sus actividades con aportaciones propias, mientras intentaban construir una oposición civil en un sistema político dominado por el PRI y sus antecesores. El partido obtuvo sus primeros diputados federales en las elecciones de 1946, cuando cuatro candidatos panistas llegaron a la Cámara de Diputados: Miguel Ramírez Munguía, José Antonio Leónides Rodríguez Quirós, Aquiles Elorduy García y Juan Gutiérrez Lascuráin.
Durante muchos años, el PAN tuvo una presencia electoral limitada, pero mantuvo una actividad constante de oposición. Una de las figuras más importantes de esta etapa fue Manuel Clouthier, conocido como “Maquío”, quien fue candidato presidencial del partido en 1988. Después de aquella elección, Clouthier participó en movilizaciones y acciones de resistencia civil para exigir mayor transparencia y condiciones democráticas en los procesos electorales. La década de 1980 fue especialmente importante para el crecimiento del PAN, pues comenzó a obtener triunfos municipales y estatales que mostraron que la hegemonía del PRI podía ser cuestionada en las urnas.
El gran salto ocurrió en 1989, cuando Ernesto Ruffo Appel ganó la gubernatura de Baja California. Su triunfo fue un acontecimiento histórico porque se convirtió en el primer gobernador de un partido de oposición después de décadas de predominio priista. El resultado fue especialmente significativo porque ocurrió en un momento en que el sistema electoral mexicano todavía estaba lejos de contar con las condiciones de competencia que posteriormente se consolidarían. El reconocimiento del triunfo de Ruffo se convirtió en uno de los antecedentes más importantes de la alternancia política nacional.
Durante la década de 1990, el crecimiento del PAN estuvo acompañado por una relación cada vez más compleja con los gobiernos del PRI. En algunos estados, los triunfos de candidatos opositores fueron reconocidos después de negociaciones políticas, lo que dio origen al término “concertacesiones”, utilizado de manera crítica para describir determinados acuerdos entre el gobierno priista y dirigentes del PAN. Para sus defensores, esos acuerdos podían contribuir a abrir espacios de competencia y reconocer triunfos opositores; para sus críticos, implicaban negociaciones políticas poco transparentes. La discusión se centraba en la diferencia entre mantener una posición doctrinal estricta y adoptar acuerdos para conseguir resultados políticos.
El momento decisivo llegó en el año 2000. Vicente Fox Quesada, candidato de la Alianza por el Cambio, integrada por el PAN y el Partido Verde Ecologista de México, ganó la elección presidencial y puso fin a 71 años de gobiernos encabezados por el PNR, el PRM y finalmente el PRI. Por primera vez desde 1929, un candidato que no pertenecía a esa estructura política llegó a la Presidencia de la República mediante una elección. El triunfo de Fox se convirtió en uno de los principales símbolos de la alternancia democrática mexicana y fue presentado como el inicio de un “gobierno del cambio”.
El PAN permaneció en la Presidencia durante dos sexenios consecutivos. Vicente Fox gobernó de 2000 a 2006 y fue sucedido por otro panista, Felipe Calderón Hinojosa, quien ocupó la Presidencia de 2006 a 2012. De esta manera, Acción Nacional gobernó el país durante doce años. La elección de 2006 fue particularmente polémica porque Calderón obtuvo una ventaja oficial de apenas 0.56 puntos porcentuales sobre Andrés Manuel López Obrador, después del cómputo y la calificación electoral correspondiente. La estrechez del resultado provocó fuertes cuestionamientos y convirtió aquella elección en una de las más controvertidas de la historia electoral reciente de México.
El gobierno de Felipe Calderón estuvo marcado especialmente por la estrategia de seguridad contra las organizaciones criminales, que incluyó un amplio despliegue de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública. Esta política generó un intenso debate sobre sus resultados, sus costos humanos y las consecuencias de utilizar de manera prolongada a las Fuerzas Armadas en labores de seguridad. Al mismo tiempo, los gobiernos panistas impulsaron políticas económicas orientadas al mercado y enfrentaron diversos desafíos relacionados con el crecimiento económico, la seguridad, las instituciones y la gobernabilidad.
En 2012 el PAN no consiguió conservar la Presidencia. Su candidata, Josefina Vázquez Mota, se convirtió en la primera mujer postulada por el PAN para competir por la Presidencia de México y quedó en tercer lugar en aquella elección. En 2018 el partido tampoco logró regresar a la Presidencia. Posteriormente, ante el crecimiento de Morena, el PAN modificó su estrategia electoral y formó alianzas con antiguos adversarios políticos. En 2024 participó junto con el PRI y el PRD en la coalición que postuló a Xóchitl Gálvez a la Presidencia. Gálvez quedó en segundo lugar frente a Claudia Sheinbaum. Estas alianzas generaron importantes debates dentro y fuera del PAN, porque implicaban colaborar electoralmente con partidos que durante décadas habían representado posiciones distintas e incluso enfrentadas.
A lo largo de su historia, el PAN ha experimentado una tensión constante entre quienes defienden una mayor fidelidad a su doctrina original y quienes consideran necesario adoptar posiciones más pragmáticas para competir electoralmente. También ha recibido críticas desde distintos sectores. Algunos cuestionan su cercanía histórica con determinados grupos empresariales y sus posiciones conservadoras en asuntos sociales; otros consideran que las alianzas electorales recientes han debilitado su identidad ideológica. Al mismo tiempo, sus simpatizantes destacan su defensa de la participación ciudadana, la alternancia electoral, las instituciones democráticas y la limitación del poder gubernamental.
El PAN también ha sido una pieza importante en el proceso de democratización de México. Durante décadas fue uno de los principales partidos de oposición institucional y contribuyó, junto con otras fuerzas políticas y organizaciones civiles, a presionar por elecciones más competitivas y autoridades electorales con mayor autonomía. Su triunfo en Baja California en 1989 y, sobre todo, la alternancia presidencial de 2000 fueron acontecimientos fundamentales en la transformación del sistema político mexicano. Su propia historia refleja buena parte de la evolución democrática del país: pasó de ser una pequeña organización de oposición, cuyos militantes financiaban buena parte de sus actividades, a convertirse en un partido capaz de gobernar estados y municipios y, finalmente, ganar la Presidencia de la República durante doce años.
Entre los símbolos que han acompañado al partido se encuentran su tradicional color azul y el emblema con sus siglas. La expresión “Patria, familia y libertad” forma parte de su identidad institucional, utilizada por el partido junto con referencias a valores como la dignidad de la persona, la familia, la solidaridad y la democracia.
El Partido Acción Nacional nació en 1939 con la intención de construir una oposición permanente y civil, sobrevivió durante décadas en un sistema dominado por el PRI, consiguió sus primeros triunfos importantes a nivel estatal a finales del siglo XX y alcanzó la Presidencia en 2000. Su llegada al poder representó uno de los momentos más importantes de la alternancia política mexicana, pero sus doce años de gobierno también estuvieron acompañados de controversias. Después de regresar a la oposición, el PAN tuvo que adaptarse a un escenario político diferente, marcado por el crecimiento de Morena y por nuevas alianzas electorales. Más de ocho décadas después de su fundación, Acción Nacional continúa siendo una de las organizaciones políticas más importantes de México.
Referencias: