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¿Quién fue Miguel Serveto?
Miguel Serveto nació a principios del siglo XVI en un pueblito aragonés llamado Villanueva de Sigena, en Huesca. su padre trabaja en el monasterio como notario. Nació alrededor de 1509 o 1511, y desde joven mostró una mente inquieta. A los quince años ya estaba viajando por Europa como secretario de un fraile, Juan de Quintana, que era confesor del emperador Carlos V. Estudió derecho en Toulouse, pero su pasión era entender la fe.
En 1531, con apenas veinte años, publicó De Trinitatis Erroribus (Sobre los errores de la Trinidad). En él cuestionaba el dogma tradicional de la Trinidad, argumentando que no se encontraba claramente en las Escrituras tal como se enseñaba. Fue como lanzar una piedra en un estanque, tanto católicos como los primeros reformadores protestantes lo rechazaron de inmediato. Tuvo que huir, cambiar de nombre a Michel de Villeneuve y vivir una vida casi nómada, siempre mirando por encima del hombro.
Era un polímata, estudiaba medicina, geografía, astronomía, meteorología y matemáticas. Parece que todo le interesaba. En París, estudió medicina y se formó como médico. Trabajó editando textos, practicando medicina y haciendo mapas.
En su gran obra Christianismi Restitutio (La restitución del cristianismo), publicada en secreto en 1553, describió por primera vez en Europa occidental la circulación pulmonar de la sangre. Antes, se pensaba que la sangre pasaba directamente de un lado del corazón al otro a través de supuestos poros en la pared que los separaba. Serveto explicó que no era así, que la sangre va del ventrículo derecho a los pulmones por la arteria pulmonar, se mezcla allí con el aire que respiramos, se purifica y luego regresa al ventrículo izquierdo por la vena pulmonar, lista para distribuirse por el cuerpo. También describió que en los pulmones la sangre se vuelve roja y clara al liberarse de vapores fuliginosos gracias a la respiración. ¿Por qué escribió sobre esto en un libro de teología? Para él no había diferencia. Creía que el alma estaba en la sangre y que entender cómo circula nos ayudaba a comprender cómo Dios infunde vida y espíritu al ser humano.
Vivió en Lyon, Vienne, y otros lugares con nombres falsos. Siguió escribiendo y debatiendo ideas, rechazaba el bautismo de niños y soñaba con restaurar un cristianismo más tolerante. Mantuvo correspondencia con Juan Calvino, el líder reformador de Ginebra, enviándole incluso un ejemplar de su libro con anotaciones. Al principio parecía que podrían dialogar, pero las diferencias eran profundas y Calvino se alarmó con sus ideas.
En 1553, mientras Serveto estaba en Vienne, Francia, fue denunciado, arrestado por la Inquisición y condenado a muerte, pero solo quemaron su efigie y algunos libros porque logró escapar. Fugitivo, cometió el error de pasar por Ginebra. Lo reconocieron, lo detuvieron y lo juzgaron. El Consejo de la ciudad, influido por Calvino, lo condenó por herejía, ya que negaba la Trinidad y el bautismo infantil. El 27 de octubre de 1553, a los 42 años aproximadamente, fue quemado vivo en Champel, junto a una colina cerca de Ginebra, con su libro atado a la pierna. Calvino había pedido que lo decapitaran en lugar de quemarlo para que sufriera menos, pero el consejo decidió la hoguera. La muerte de Serveto escandalizó a muchos, incluso a quienes no compartían sus ideas.
Frases de Miguel Serveto
- No deben imponerse como verdades conceptos sobre los que existen dudas.
- Cada cual es como Dios lo ha hecho, pero llega a ser como él mismo se hace.
- La fe enciende la lámpara que sólo el aceite del amor hace arder.
- La luz da el ser a la cosa, la luz es la forma de la cosa…la luz es lo más hermoso de este mundo y del otro.
- La fe es la puerta; la caridad la perfección. Ni la fe sin caridad, ni la caridad sin fe.
- No podrá ser un buen geógrafo el que no esté seriamente versado en Matemáticas.
- No estamos obligados a juzgar según la ley, aunque la ley nos muestra bien el pecado.
- Si me hallas en error en un sólo punto, no debes por eso condenarme en todos.
- A quien se le planta y siembra con la predicación, se le riega y vivifica con el bautismo y se le alimenta con la cena del Señor.
- El hombre es libre, y recibe de los astros, sólo inclinaciones y tendencias. La preordenación, predestinación, elección, son inventos de Simón Mago.
Referencias: