Tabla de contenidos
¿Quién fue Lope de Vega?
Félix Lope de Vega Carpio fue hijo de un bordador que venía de las montañas de Cantabria. Desde joven aprendió a leer en latín y castellano y a los doce años ya estaba escribiendo sus primeras comedias. Nació el 25 de noviembre de 1562. Estudió con el poeta Vicente Espinel, pasó por el Colegio Imperial de los Jesuitas y luego por la Universidad de Alcalá, aunque nunca terminó los estudios formales porque su vida siempre se inclinaba hacia las aventuras.
Su existencia fue una novela en sí misma, llena de pasiones, escándalos y giros dramáticos que luego volcaría en sus obras. A los veinte y pico se enamoró perdidamente de Elena Osorio, una actriz casada a la que llamó Filis en sus versos. Cuando la relación se acabó, Lope escribió unos versos satíricos contra ella y su familia que le costaron la cárcel y ocho años de destierro de la corte. Fue un drama de amor, traición, venganza poética y consecuencias legales. Para colmo, antes de cumplir el destierro, raptó a Isabel de Urbina, a quien llamaba su Belisa, se casó con ella y se la llevó. Isabel murió joven.
Lope participó en expediciones militares, como la conquista de la Isla Terceira y en la Jornada de Inglaterra con la Armada Invencible en 1588. Sirvió como secretario de nobles importantes, como el duque de Alba y luego el duque de Sessa, lo que le dio estabilidad económica, pero también lo llevó al mundo cortesano, que siempre estaba lleno de intrigas. Se casó por segunda vez con Juana de Guardo, hija de un comerciante rico, y tuvieron hijos.
Lope era llamado “Fénix de los Ingenios” por renacer constantemente con nuevas ideas, y Cervantes, a pesar de sus roces con él, lo bautizó como “monstruo de la Naturaleza” por su fecundidad. Se le atribuyen alrededor de 1500 o hasta 1800 comedias de las que se conservan unas 400, miles de sonetos, novelas, epopeyas como La Dragontea o Jerusalén conquistada, y poemas de todo tipo. Se dice que podía terminar una obra en unos días, adaptándose al gusto del público.
En una época en que los puristas querían seguir las reglas estrictas de los clásicos, Lope revolucionó el teatro. Mezcló tragedia con comedia, nobles con plebeyos, versos y prosa. Temas como el honor, el amor, la fe y el conflicto social llenan sus obras. Piensa en Fuenteovejuna, donde todo un pueblo se levanta contra un tirano y responde “Fuenteovejuna lo hizo”. O El perro del hortelano, esa comedia de enredos sobre una condesa que ni come ni deja comer, celosa de su secretario. O El caballero de Olmedo, con su mezcla de romance y tragedia. Sus personajes sufren y aman.
Lope tuvo muchos amores, incluyendo una larga relación con la actriz Micaela de Luján, con quien tuvo varios hijos, y más tarde con Marta de Nevares, su gran amor, que quedó ciega y perdió la razón antes de morir. Se ordenó sacerdote alrededor de los 50 años, influido por el dolor y la fe. Perdió hijos, sufrió penas enormes y en sus últimos años vivió con recogimiento, escribiendo y cuidando un huerto.
Murió el 27 de agosto de 1635 en Madrid, a los 72 años. Poetas de toda Europa le rindieron homenaje. Sus restos terminaron en la iglesia de San Sebastián, aunque hoy no se conoce el lugar de su tumba con exactitud. Lope vivió abrazando el amor, el dolor, la gloria y el fracaso. Sus historias de honor, celos, rebeldes o amores imposibles emocionaron a miles.
Frases de Lope de Vega
- El vino, mientras más se envejece, más calor tiene: al contrario de nuestra naturaleza, que mientras más vive, más se va enfriando.
- Ni el rey comería… si el labrador no labrase.
- El querer no es elección porque ha de ser accidente.
- El amor tiene fácil la entrada y difícil la salida.
- ¡Dios me libre de enemistades de amigos!
- El ingrato el bien escribe en agua, el mal en piedra.
- Eso son los suspiros, medias voces del alma.
- Lo que cuenta no es mañana, sino hoy. Hoy estamos aquí, mañana tal vez, nos hayamos marchado.
- Forzoso es hablarle al vulgo en necio para darle gusto.
- La poesía es pintura de los oídos, como la pintura poesía de los ojos.
- Si humor gastar pudiera, con más salud sospecho que viviera.
- Es perdonar al vencido el triunfo de la victoria.
- A mis soledades voy, de mis soledades vengo, porque para andar conmigo me bastan mis pensamientos.
- La vida es corta. Viviendo todo falta, muriendo todo sobra.
- No quiso la lengua castellana que de casado a cansado hubiese más de una letra de diferencia.
- No hay placer que no tenga por límite el dolor, que con ser el día la cosa más hermosa y agradable, tiene por fin la noche.
- La raíz de todas las pasiones es el amor; de él nace la tristeza, el gozo, la alegría y la desesperación.
- Que el grande y el pequeño somos iguales lo que dura el sueño.
- No sé yo que haya en el mundo palabras tan eficaces ni oradores tan elocuentes como las lágrimas.
- Que amor se hace gigante con los celos.
- No sé la razón de la sin razón que a mi corazón aqueja.
- ¡Oh, libertad preciosa, no comparada al oro, ni al bien mayor de la espaciosa tierra, más rica y más gozosa que el precioso tesoro que el mar del sur entre su nácar cierra.
- Es cualquier libro discreto (que si cansa, de hablar deja) un amigo que aconseja y reprende en secreto.
- Celos son hijos del amor, mas son bastardos, te confieso.
- A nadie se le dio veneno en risa.
Referencias: