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¿Quién fue David Hume?
David Hume fue un filósofo, historiador, economista y ensayista escocés nacido el 7 de mayo de 1711 en Edimburgo, Escocia. Su padre, quien falleció cuando David tenía alrededor de un año, era abogado. Fue criado por su madre, Katherine Falconer, una mujer devota.
Hume ingresó a la Universidad de Edimburgo a la edad de 12 años para estudiar Derecho, una carrera impuesta por la tradición familiar y la expectativa social. Sin embargo, desde muy joven mostró interés por la literatura, la filosofía y las ciencias humanas, lo que lo llevó a abandonar sus estudios de derecho y a dedicar su vida al estudio autodidacta.
Fracasó en sus intentos por obtener una cátedra universitaria, siendo rechazado por la Universidad de Edimburgo y la Universidad de Glasgow. Su actividad profesional abarcó diversos empleos que incluían ser comerciante, tutor, secretario en misiones diplomáticas y, finalmente, bibliotecario de la Facultad de Abogados de Edimburgo.
Su obra fundamental, el “Tratado de la naturaleza humana” (1739-1740), representa un esfuerzo por aplicar el método científico al estudio de la mente humana y la experiencia. En esta obra, Hume expone una teoría del conocimiento basada en el empirismo, negando la existencia de ideas innatas y sosteniendo que todo conocimiento deriva de la experiencia sensorial y la observación.
Es el propio Hume quien relata, poco antes de morir, que compensó su falta de fortuna mediante una disciplina de estricta austeridad. Sin embargo, entre 1754 y 1762, publicó su monumental “Historia de Inglaterra”, un relato en seis volúmenes que alcanzó gran popularidad y fue fundamental para su fama y situación económica, pues sólo obtuvo estabilidad económica después de su publicación, este éxito editorial le proporcionó no sólo independencia, sino riqueza.
Hume rechazó explicaciones providenciales o divinas y defendiendo la interpretación de la historia como una sucesión de procesos humanos naturales y contingentes, esta visión fue rupturista en su tiempo.
Siendo contemporáneo de Voltaire, Diderot, D’Alembert y Rousseau, su pensamiento no puede separarse del clima intelectual que denominamos Ilustración. Hume presencia el surgimiento de una sociedad burguesa que impulsa la revolución industrial inglesa, y mantiene amistad con Adam Smith. Fue un defensor del empirismo y enemigo del prejuicio religioso. David Hume falleció en Edimburgo el 25 de agosto de 1776. Es considerado una de las mentes más originales e influyentes de la Ilustración.
Pensamientos e impresiones
Hume distingue entre pensamientos e impresiones: los pensamientos son imprecisos y abstractos, mientras que las impresiones poseen la fuerza y vivacidad de una percepción intensa. Estas impresiones constituyen el fundamento del pensamiento. Para Hume, incluso la imaginación más vívida es inferior a la experiencia sensible inmediata. La impresión es el original, y el pensamiento, una reproducción. La percepción de un árbol es más concreta y sólida que la idea general de “árbol” o que el recuerdo del árbol.
En Hume, la asociación de ideas es el principio rector de toda operación intelectual. Así, la repetición de impresiones produce asociaciones, siendo este el modo en que formamos ideas generales. Por ejemplo, la repetición de impresiones verdes —en árboles, hierba, telas o tonalidades del mar— produce asociaciones fundadas en el hábito. Estas asociaciones permiten construir una idea general de “verde”, reconocible en sus diversas manifestaciones. Este proceso opera mediante la reiteración de impresiones, la formación de hábitos y tres vínculos asociativos: semejanza, contraste y sucesión causal, como en la relación entre semilla y árbol. Pasamos del original —la impresión— a la copia —la idea abstracta—, y este procedimiento se aplica tanto al concepto general de un color como a cualquier noción abstracta.
Empirismo y metafísica
Una vez formadas las abstracciones, tendemos a tratarlas como si designaran realidades, cuando en realidad, según Hume, sólo las impresiones poseen existencia concreta. Así, conceptos como “alma” o “Dios” no pueden verificarse. Desde esta perspectiva, la metafísica incurre en el error de tomar las copias por realidades y de atribuir a las ideas abstractas un contenido demostrable que no poseen. La metafísica tradicional suele apoyarse en la noción de causalidad para demostrar la existencia de Dios. Para Hume, esta noción forma parte del conjunto de ideas abstractas cuya validez debe ponerse en duda, pues carecen de un referente empírico.
Podría sorprender que Hume someta a crítica la idea de causalidad, dado que él mismo reconoce la relación causal como una forma de asociación de ideas. Sin embargo, no existe contradicción, ya que Hume entiende la causalidad como una secuencia de impresiones. El término “causa” designa un fenómeno seguido regularmente de otro, cuya aparición evoca en la mente la idea de ese segundo fenómeno. Para Hume, la causalidad describe una asociación mental, pues, en el núcleo de su crítica, la causalidad, entendida como una conexión objetiva, es una abstracción sin referente empírico. La primera vez que alguien observa que dos bolas de billar chocan no puede afirmar que exista una conexión necesaria entre los movimientos, sino únicamente que se presentan juntos, una conjunción. Tras múltiples observaciones, el sujeto cree en una “conexión”, pero esta transición es psicológica, no real; surge del hábito que permite anticipar uno de los hechos a partir del otro.
Así, Hume afirma que la idea de Dios, como ser infinitamente sabio y bueno, procede de una ampliación ilimitada de las cualidades que reconocemos en nuestras propias operaciones mentales. No niega la existencia o inexistencia de la divinidad; simplemente sostiene que, desde la experiencia, única fuente de conocimiento, no es posible afirmar ni lo uno ni lo otro. También considera que el alma es una invención filosófica y teológica, una ficción sin sustento empírico.
Hume abandona la metafísica porque su nominalismo rechaza toda palabra abstracta que no pueda verificarse en la experiencia. Acepta las matemáticas y las ciencias empíricas, pero descarta la teología y la metafísica escolástica. Según Hume: si un libro no contiene razonamientos matemáticos ni afirmaciones empíricamente comprobables, debe desecharse, pues solo encierra ilusiones y sofismas.
Contrato social
En el plano político, Hume rechaza la idea de un contrato social. Considera que, tanto en la versión de Hobbes como en la de Locke, dicho contrato no es más que una conjetura sin fundamento empírico. La sociedad debe estudiarse tal como existe y actúa, sin recurrir a hipótesis imaginarias.
Frases de David Hume
- Las primeras ideas de la religión han surgido, no de la contemplación de las obras de la naturaleza, sino de la preocupación por los sucesos de la vida, y de las esperanzas y temores incesantes que actúan en la mente humana.
- Las decisiones filosóficas no son otra cosa que reflexiones sobre la vida ordinaria, metodizadas y corregidas.
- Nada resulta más sorprendente para el que examina los asuntos humanos con mirada filosófica que la facilidad con que la mayoría es gobernada por la minoría.
- La costumbre es la gran guía de la vida humana.
- El hombre que se ha sentido escritor una vez será escritor toda su vida.
- Toda cualidad del espíritu que es útil o agradable a la propia persona o a otras, proporciona un placer al espectador, suscita su estimación y es admitida bajo la honrosa denominación de virtud o mérito.
- La razón es y debe ser solamente la esclava de las pasiones.
- Todo placer languidece cuando no disfruta en compañía.
- La belleza de las cosas existe en el espíritu del que las contempla.
- La avaricia, o el deseo de lucro, es tan universal como la pasión, que actúa en todos los lugares y sobre todas las personas.
Referencias:
- Xirau, R. (1998). Introducción a la historia de la filosofía. Universidad Nacional Autónoma de México.
- David Hume – Enciclopedia de la Historia del Mundo, (14/09/2025).
- David Hume – Wikipedia, la enciclopedia libre, (14/09/2025).
- David Hume – Encyclopaedia Herder, (14/09/2025).
- David Hume | Biography, Philosophy, Empiricism, Skepticism, & Works | Britannica, (14/09/2025).