Menú Cerrar

¿Qué son los bienes Veblen y por qué son más deseados?

Los bienes Veblen parecen ir en contra del sentido común y, justamente por eso, resultan tan interesantes. Normalmente pensaríamos que cuando algo sube de precio, la gente compra menos. Sin embargo, existe un grupo de productos donde ocurre algo diferente: mientras más caros se vuelven, más deseados parecen ser. Estos son los bienes Veblen. El concepto fue desarrollado por el economista y sociólogo estadounidense Thorstein Veblen en 1899 en su libro La teoría de la clase ociosa. En esta obra introdujo una idea sorprendentemente: el consumo ostentoso o consumo conspicuo. Con ello explicaba que muchas personas no compran ciertos bienes únicamente por su utilidad práctica, sino también por el mensaje que transmiten al poseerlos.

Veblen observó que, especialmente durante la llamada Edad Dorada de Estados Unidos, una época marcada por la aparición de grandes fortunas, el consumo se convirtió en una forma de demostrar éxito, prestigio y posición social. En lugar de competir mediante la fuerza o el poder político, muchas personas comenzaron a competir simbólicamente a través de lo que podían mostrar: ropa, relojes, automóviles, joyas o experiencias exclusivas.

La característica central de los bienes Veblen es que desafían la ley de la demanda. En economía, normalmente cuando el precio de un producto aumenta, la cantidad demandada disminuye. Pero en ciertos bienes de lujo ocurre algo distinto: el incremento del precio puede hacer que el producto resulte más atractivo para determinados consumidores porque el elevado precio se interpreta como señal de exclusividad, prestigio o calidad.

Si el precio de tus papas favoritas sube demasiado, probablemente busques otra marca o simplemente compres menos. Eso sigue el comportamiento esperado por la ley de la demanda. Pero imagina ahora un bolso de lujo. Si cuesta relativamente poco, puede percibirse como accesible y perder parte de su atractivo para quienes buscan exclusividad. Si el mismo bolso aumenta considerablemente de precio y además se vuelve difícil de conseguir, algunas personas podrían desearlo aún más precisamente porque pocos pueden comprarlo. En estos casos, el precio se convierte en parte del valor del producto. El mensaje implícito es “esto demuestra algo sobre quien lo posee”.

Esto no significa que quienes compran bienes Veblen sean necesariamente superficiales. Los seres humanos somos sociales y buscamos pertenecer, reconocimiento y validación. En muchas culturas, mostrar señales visibles de éxito económico puede percibirse como una forma de ganar estatus o de expresar logros personales.

Por eso encontramos ejemplos clásicos como automóviles deportivos de lujo, relojería de alta gama, joyería exclusiva, vinos muy costosos, bolsos de diseñador, obras de arte o productos tecnológicos de edición limitada. En muchos de estos casos, una parte importante del precio está asociada al valor simbólico que representa la exclusividad.

Un concepto relacionado es el de los bienes posicionales. Su valor depende, en parte, de que no todos puedan tenerlos. Por esa razón muchas marcas limitan deliberadamente la producción, crean listas de espera o lanzan ediciones especiales.

En algunos casos esto se observa de manera muy clara. El mercado de obras de arte ofrece ejemplos interesantes: una obra extremadamente costosa puede atraer aún más atención precisamente por su precio extraordinario y por el prestigio asociado con poseerla. Algo parecido ocurre con ciertos objetos digitales coleccionables, artículos virtuales exclusivos y elementos cosméticos en videojuegos en línea, donde algunas personas pagan cantidades elevadas por artículos que no ofrecen ventajas funcionales, sino reconocimiento dentro de una comunidad.

En un experimento se observó que cuando a participantes se les presentaba el mismo vino, pero se les hacía creer que uno era más caro que otro, reportaban mayor disfrute e incluso se registraban diferencias en áreas cerebrales relacionadas con la experiencia de placer. El precio puede influir en cómo percibimos subjetivamente la calidad.

Las estrategias de marketing para este tipo de bienes también suelen ser diferentes a las tradicionales. Mientras muchas empresas buscan vender más mediante descuentos y accesibilidad, algunas marcas de lujo construyen su valor alrededor de la escasez, la exclusividad y una comunicación que transmite selectividad más que disponibilidad.

Sin embargo, es importante distinguir este fenómeno de otros casos económicos que también parecen incumplir la ley de la demanda. Por ejemplo, los bienes Giffen presentan una demanda creciente cuando aumenta el precio, pero por razones completamente distintas: suelen relacionarse con restricciones económicas severas y falta de sustitutos, mientras que los bienes Veblen están vinculados principalmente al estatus y a la percepción social.

En una época marcada por redes sociales, fotografías, videos y exposición constante de estilos de vida, el consumo conspicuo sigue muy presente. Publicar un viaje exclusivo, mostrar una compra costosa o exhibir un producto de edición limitada puede convertirse en una forma moderna de señalización social.

¿Compramos siempre por necesidad? ¿Cuántas de nuestras decisiones responde al deseo de pertenecer o destacar? En ocasiones, el precio no es un obstáculo, sino precisamente parte del atractivo.

Referencias:

Cómo citar

García, Miguel. (14 junio 2026). ¿Qué son los bienes Veblen y por qué son más deseados?. Celeberrima.com. Última actualización el 14 junio 2026.