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Tucídides: vida, exilio y la Guerra del Peloponeso

Biografía de Tucídides

Tucídides vivió en la antigua Atenas, hace más de dos mil cuatrocientos años, rodeado de templos y filósofos debatiendo en las plazas, en medio de la tensión entre ciudades que se pelean por quién manda en Grecia. Nació alrededor del 460 antes de Cristo en el corazón de Atenas, en una familia aristocrática con mucho peso, los llamados filáidas, emparentados con héroes de guerra como Milcíades, que triunfó en Maratón contra los persas, y también con Cimón, otro general importante. Su padre se llamaba Óloro, un nombre que suena a raíces tracias, y la familia tenía una fortuna sólida gracias a minas de oro en la región del monte Pangeo, en Tracia.

Cuando estalló la gran Guerra del Peloponeso en el 431 antes de Cristo, él empezó a tomar notas desde el principio, convencido de que era un conflicto que marcaría el futuro. No era solo un espectador, en el 430, sufrió la terrible peste que azotó Atenas, una pandemia que mató a miles y que él describió con detalles escalofriantes porque la padeció y sobrevivió, como muchos pasó por una crisis sanitaria y decidió documentar cada síntoma para que las generaciones venideras aprendieran.

Su gran momento llegó en el 424, cuando lo eligieron uno de los diez estratego, es decir, generales con mando real, no por sorteo sino por su experiencia. Lo mandaron al norte, a la zona de Tracia, donde su familia tenía propiedades y minas, para proteger intereses atenienses con una flota. Pero el general espartano Brásidas lanzó un ataque sorpresa en pleno invierno y tomó Anfípolis, una ciudad clave que Atenas había conquistado antes. Tucídides llegó con sus barcos demasiado tarde para impedirlo, lo llamaron de vuelta, lo juzgaron y lo condenaron al exilio por veinte años. Él mismo lo explicó con sus palabras: “Fue mi destino ser un exiliado de mi país durante veinte años tras mi mando en Anfípolis; y, estando presente con ambas partes, y en especial con los peloponesios por causa de mi exilio, tuve tiempo libre para observar los asuntos de manera particular”.

Esos veinte años de exilio fueron clave, en lugar de amargarse, viajó, habló con gente de los dos bandos, especialmente con los espartanos y sus aliados, recopiló testimonios directos, verificó hechos pagando por información si hacía falta y armó el rompecabezas. Gracias a eso, su relato se basa en lo que pudo confirmar con testigos confiables, un método que hoy llamaríamos periodismo de investigación.

Mientras tanto, fue escribiendo lo que se convertiría en su obra maestra, la Historia de la guerra del Peloponeso, que cubre desde el inicio del conflicto hasta el año 411 antes de Cristo, cuando se detiene de golpe, como una serie que se queda en suspenso porque el autor no alcanzó a terminarla. Dividida en ocho libros, analiza las causas, las motivaciones humanas como el miedo, el honor y el interés, y reconstruye algunos discursos. Su meta era dejar algo útil no solo para su época sino para cualquier tiempo, porque la naturaleza humana no cambia tanto y los mismos errores se repiten.

Tucídides murió después del final de la guerra en el 404 antes de Cristo, probablemente hacia el 396 o poco después, aunque los detalles exactos son un misterio; algunos creen que pudo ser de forma violenta en los años turbulentos que siguieron, y otros piensan que quizás en Tracia, donde tenía raíces. Su legado cambió para siempre cómo se escribe sobre el pasado, ya no se trataba de contar cuentos heroicos con dioses interviniendo, sino de buscar explicaciones basadas en hechos y en el comportamiento de las personas.

Frases de Tucídides

  1. Recordad que el secreto de la felicidad está en la libertad, y el secreto de la libertad, en el coraje.
  2. Quien puede recurrir a la violencia no tiene necesidad de recurrir a la justicia.
  3. Reconocer la pobreza no deshonra a un hombre, pero sí no hacer ningún esfuerzo para salir de ella.
  4. Los hombres pueden soportar que se elogie a los demás mientras crean que las acciones elogiadas pueden ser ejecutadas también por ellos; pero en caso contrario sienten envidia.
  5. Buscamos la belleza sin lujo.
  6. La mujer es algo mientras que el hombre no es nada.
  7. La historia es un incesante volver a empezar.

Referencias:

Cómo citar

García, Miguel. (04 abril 2026). Tucídides: vida, exilio y la Guerra del Peloponeso. Celeberrima.com. Última actualización el 04 abril 2026.