Tabla de contenidos
¿Quién fue Protágoras?
Protágoras de Abdera fue un influyente filósofo griego, nacido aproximadamente en el año 485-490 a.C. en Abdera, una ciudad ubicada en Tracia. Falleció alrededor del año 411 a.C., probablemente durante un viaje a Sicilia, cuando huía de acusaciones de impiedad en Atenas. Protágoras fue pionero en profesionalizar el papel del sofista y en introducir razonamientos erísticos y relativistas a la tradición filosófica.
Se formó, según se cuenta, como discípulo de Demócrito y se relacionó con diversos intelectuales y figuras políticas de su tiempo, entre ellos Pericles, quien le confió la redacción de la constitución para la colonia de Turios en el sur de Italia. Protágoras vivió largas temporadas en Atenas, donde su pensamiento y método atrajeron la atención de filósofos como Sócrates. Su filosofía se caracterizó por el relativismo epistemológico, expresado en la célebre máxima: “El hombre es la medida de todas las cosas”, que implica que el conocimiento y la verdad dependen de la percepción individual y contextual, negando así una verdad absoluta.
En su obra “Sobre los dioses”, afirmó que no se puede saber con certeza si los dioses existen o cuál es su naturaleza, citando la oscuridad del asunto y la brevedad de la vida humana como obstáculos para tal conocimiento. Estas ideas le valieron acusaciones de impiedad y persecución política, reflejando las tensiones entre filosofía y religión en la Atenas clásica.
Pensamiento de Protágoras
Como ya se ha señalado, Protágoras evitó pronunciarse sobre la existencia o inexistencia de los dioses. Su frase, “El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto son y de las que no son en cuanto no son”, es una expresión del relativismo. Protágoras consideraba que todo en el mundo está en perpetuo cambio. En consecuencia, si la realidad y el ser humano se transforman continuamente, no puede haber una verdad absoluta, pues ésta varía junto con el mundo y con nosotros mismos.
Para Protágoras, el mundo se configura según la medida de quien lo contempla, y en ese mismo acto de contemplación el ser humano participa en la invención del mundo. De tal manera que Protágoras solamente deposita su confianza en la sensación. Asimismo, Protágoras afirma que el conocimiento no es innato, por el contrario se transmite mediante la enseñanza, y sólo lo posee quien logra adquirirlo a través de la experiencia sensible. Sin embargo, como las sensaciones difieren entre los individuos, el conocimiento resulta necesariamente relativo, por lo que depende de quien lo obtiene, del modo en que lo adquiere y de su particular manera de ser.
Si el ser humano es la medida tanto de lo verdadero como de lo falso, de lo existente como de lo inexistente, el conocimiento no es más que una impresión individual, experimentada en soledad, sin ninguna garantía de coincidencia con las percepciones de otros.
Referencias:
- Xirau, R. (1998). Introducción a la historia de la filosofía. Universidad Nacional Autónoma de México.
- Protágoras – Wikipedia, la enciclopedia libre, (14/10/2025).
- Protágoras – Encyclopaedia Herder, (14/10/2025).
- Protágoras – Enciclopedia de la Historia del Mundo, (14/10/2025).
- Protagoras | Internet Encyclopedia of Philosophy, (14/10/2025).