Menú Cerrar

Biografía corta de William Shakespeare y sus frases célebres

Biografía de Shakespeare

William Shakespeare nació en Stratford-upon-Avon, Inglaterra, en 1564; fue bautizado el 26 de abril (calendario juliano) y falleció el 23 de abril de 1616. Es considerado el más grande dramaturgo y poeta en lengua inglesa y una de las figuras literarias más importantes de la historia universal.

Hijo de John Shakespeare, un comerciante y funcionario local, y Mary Arden, hija de un terrateniente, Shakespeare pasó su infancia en una pequeña ciudad de unos mil habitantes. A los 18 años, en 1582, se casó con Anne Hathaway, quien estaba embarazada de su primer hija, Susanna. Posteriormente, tuvieron dos mellizos, Judith y Hamnet, aunque Hamnet murió a los 11 años de edad. Entre 1585 y 1592 hay poca información documental sobre su vida, un período conocido como los “años perdidos”.

Hacia 1592, Shakespeare aparece en Londres como un exitoso dramaturgo, actor y poeta. Se asoció con la compañía teatral Lord Chamberlain’s Men, que con el tiempo pasó a llamarse King’s Men bajo el patrocinio del rey Jacobo I.

Escribió alrededor de 38 obras teatrales que incluyen tragedias como Hamlet, Otelo, Macbeth y El rey Lear; comedias como Sueño de una noche de verano, La comedia de las equivocaciones y Mucho ruido y pocas nueces. Además, compuso 154 sonetos.

Shakespeare logró combinar en su obra un profundo conocimiento del alma humana con una expresión poética magistral. Sus piezas exploran temas universales como el amor, la ambición, la traición, la venganza, y el poder, y han sido representadas y estudiadas en todo el mundo.

En sus últimos años, Shakespeare regresó a Stratford-upon-Avon, donde invirtió en propiedades y disfrutó de una posición respetable como empresario local. Murió el 23 de abril de 1616, a los 52 años. William Shakespeare marcó un antes y un después en la literatura con una obra de una calidad inigualable. Su nombre sigue siendo sinónimo del genio literario.

Frases de Shakespeare

  1. Lloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de dementes.
  2. El espíritu olvida todos los sufrimientos cuando la tristeza tiene compañía y amistad que la consuele.
  3. La aflicción, más que un cordial, es un corrosivo para los males que no tienen cura.
  4. El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.
  5. Las heridas que no se ven son las más profundas.
  6. El pasado es un prólogo.
  7. El amor alivia como la luz del sol tras la lluvia.
  8. Ocurra lo que ocurra, aún en el día más borrascoso las horas y el tiempo pasan.
  9. Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo.
  10. Las ceremonias son un invento de la sociedad materialista cuyo origen nace de la necesidad de dar lustre a la mayoría de las acciones hipócritas.
  11. No basta levantar al débil, hay que sostenerlo después.
  12. El cansancio ronca sobre los guijarros; en tanto que la tarda pereza halla dura la almohada de pluma.
  13. La ignorancia es una maldición de Dios; el saber es el ala con la cual volamos hacia el cielo.
  14. A un corazón irreprochable no se le logra intimidar fácilmente.
  15. La mujer ligera hace pesado al marido.
  16. La duda prudente es reputada como la antorcha del sabio.
  17. La alegría no sólo nos hace reír, sino olvidar que existe el mañana.
  18. La juventud, aún cuando nadie la combata, halla en sí misma su propio enemigo.
  19. Vale mucho llorar de alegría, que alegrarse llorando.
  20. El amor no prospera en corazones que se amedrentan de las sombras.
  21. El tiempo es un magistrado muy antiguo, que más tarde o más temprano llama a todos al tribunal.
  22. El amor de los jóvenes no está en el corazón, sino en los ojos.
  23. Guarda a tu amigo bajo la llave de tu propia vida.
  24. En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber.
  25. El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito; bendice al que lo da y al que lo recibe.
  26. El loco se cree cuerdo, mientras que el cuerdo reconoce que no es sino un loco.
  27. Prudente padre es el que conoce a su hijo.
  28. No hay oscuridad, sino ignorancia.
  29. ¡Cuán amargo es mirar la felicidad a través de los ojos de otra persona!
  30. Cuando las doncellas ruegan, los hombres otorgan con gesto de dioses.
  31. El hombre a quien no conmueve el acorde de los sonidos armoniosos, es capaz de toda clase de traiciones, estratagemas y depravaciones.
  32. ¡Oh, amor poderoso! Que a veces hace de una bestia un hombre, y otras, de un hombre una bestia.
  33. Buen amigo, por Jesús, abstente de cavar el polvo aquí encerrado. Bendito el hombre que respete estas piedras, y maldito el que remueva mis huesos.
  34. El amor nace, vive y muere en los ojos.
  35. ¡Con qué autoridad y apariencia de verdad puede encubrirse arteramente el pecado!
  36. ¡Oh, tú, invisible espíritu del vino, si no tienes otro nombre con el que puedas ser convencido, deja que te llamemos demonio!
  37. Y el vicio es algunas veces dignificado por accidente.
  38. Nada envalentona tanto al pecado como la indulgencia.
  39. Los pensamientos no son más que sueños, en tanto que no se ponen a prueba.
  40. A menudo nuestro corazón se corrompe a través del oído.
  41. No tratemos de alabar lo que intentamos vender.
  42. Ello es muy corriente: cuando los hombres se encuentran fuera de su casa, se encuentran muy contentos.
  43. No ser de lo peor que hay, es casi estar al nivel de un elogio.
  44. La cordura y la bondad parecen viles a los viles; la corrupción no gusta más de sí propia.
  45. Ten la apariencia de una flor inocente; pero sé la serpiente que acecha debajo.
  46. No tientes a un hombre desesperado.
  47. El mal que hacen los hombres les sobrevive; el bien suele ir juntamente con sus huesos a la sepultura.
  48. Vale más ser completamente engañado, que abrigar la menor sospecha.
  49. No hay ciencia que descubra los artificios de la mente por la apariencia del rostro.
  50. Es desdicha de las edades que los locos sirvan a los ciegos de lazarillos.
  51. Hemos venido a este mundo como hermanos; caminemos, pues, dándonos la mano y no uno detrás del otro.
  52. Desesperar de la victoria ayuda a menudo a vencer.
  53. Los grandes sufrimientos se exacerban a la vista de lo que podría aliviarlos.
  54. Cuando la hermosura es el abogado, todos los otros oradores enmudecen.
  55. ¡Oh, cielos! Si el hombre fuera constante, sería perfecto.
  56. El buen vino es una excelente y jovial criatura de Dios, cuando se hace de él un uso moderado.
  57. El hombre sin espíritu musical y que no se conmueve con la armonía de dulces sonidos, es capaz de todas las traiciones, insidias y latrocinios.
  58. ¡Oh, qué hermosa apariencia tiene la falsedad!
  59. Podéis hacerme abdicar de mis glorias y de mi Estado, pero de mis tristezas, no; todavía soy rey de mis tristezas.
  60. No acoses demasiado al hombre caido.
  61. La belleza incita a los ladrones aún más que el oro.
  62. Una segunda infancia, un mero olvido; sin dientes, sin ojos, sin gusto, sin nada.
  63. Nada envalentona tanto al pecador como el perdón.
  64. Hay puñaladas en las sonrisas de los hombres; cuantos más allegados éstos, más peligrosas aquéllas.
  65. Puede uno sonreír y sonreír… y ser un canalla.
  66. La perfección llevada al exceso muere de plétora.
  67. Sí a cada cual se le diese su merecido, ¿qué hombre podría escapar del látigo?
  68. Cuando llegan las penas, no llegan solas, como escuchas de una avanzadilla, sino en batallones.
  69. Aunque seas tan casto como el hielo y tan puro como la nieve, no escaparás a la calumnia.
  70. La ambición en sí, no es realmente más que la sombra de un sueño.
  71. Ningún minuto de nuestra existencia debía pasarse sin ningún placer.
  72. Jamás la ira fue buen guardián de sí misma.
  73. El orgulloso se devora a sí mismo.
  74. La lealtad tiene un corazón tranquilo.
  75. La vida es como un cuento relatado por un idiota; un cuento lleno de palabrería y frenesí, que no tiene ningún sentido.
  76. Los charlatanes, con seguridad, son malos trabajadores. Se necesita más la mano que la lengua.
  77. El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.
  78. Si las masas pueden amar sin saber por qué, también pueden odiar sin mayor fundamento.
  79. El don de la misericordia… Es doblemente bendecido. Bendice a quien la da y a quien la recibe.
  80. Hasta la propia virtud se convierte en vicio cuando es mal aplicada.
  81. Un león entre mujeres es lo más peligroso.
  82. Incierto es el lugar donde la muerte te espera; espérala pues, en todo lugar.
  83. El hombre cauto jamás deplora el mal presente; emplea el presente en prevenir las aflicciones futuras.
  84. Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes.
  85. Aquel que se quita veinte años de vida se quita otros tantos años de temor a la muerte.
  86. Los vicios del hombre son grabados en bronce y sus virtudes se escriben en el agua.
  87. La ofrenda más aceptable por Dios mismo, proviene de un corazón agradecido y lleno de alegría.
  88. No tratéis de guiar al que pretende elegir por sí mismo su propio camino.
  89. Los humanos somos para los dioses como las moscas para los niños juguetones; nos matan para su recreo.
  90. En nuestros locos intentos renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser.
  91. El poder terrestre que más se aproxima a Dios es la justicia templada por la clemencia.
  92. Si a cada cual se tratase como se merece, ¿quién evitaría las desventuras?
  93. Lo bueno es bueno aunque carezca de nombre; lo vil es siempre vil.
  94. Y sobre todo: sé sincero contigo mismo; y de esto debe seguirse, como la noche al día, que entonces no puedas ser falso con ningún hombre.
  95. No le tengáis miedo a la grandeza; algunos nacen grandes, otros adquieren la grandeza, y a algunos se les confía esta virtud.
  96. Sabemos lo que somos, más no sabemos lo que podemos ser.
  97. Sombra ambulante es la vida no más. Mera comparsa que breve instante el escenario cruza y se olvida después.
  98. Tu vida es como la de un libro, donde los hombres podrán leer cosas extrañas.
  99. La conciencia no es más que una palabra que emplean los cobardes para atemorizar a los valientes.
  100. Recibe buen pago el que está satisfecho.
  101. Los hombres se alaban a sí mismos cuando carecen de amigos que los encomien.
  102. El aspecto exterior pregona muchas veces la condición interior del hombre.
  103. Ser o no ser: ése es el dilema.
  104. Un juez recto, es un juez sabio.
  105. El que se roba mi cartera, roba basura.
  106. Excelente cosa es tener la fuerza de un gigante, pero usar de ella como un gigante es propio de un tirano.
  107. Dios os ha dado una cara y vosotros os hacéis otra.
  108. La autoridad tiene ladrones peligrosos cuando los jueces roban entre ellos.
  109. Cuidado con la hoguera que enciendes contra tu enemigo; no sea que te chamusques a ti mismo.
  110. Ser honrado, tal como anda el mundo, equivale a ser un hombre escogido entre diez mil.
  111. Maestro: quisiera saber cómo viven los peces en el mar. Como los hombres en la tierra: los grandes se comen a los pequeños.
  112. La brevedad es el alma del ingenio.
  113. No hay marido peor que el mejor de los hombres.
  114. Si el dinero va delante, todos los caminos se abren.
  115. Sería muy poco feliz si pudiera decir hasta qué punto lo soy.
  116. Lo bonito y lo feo no existen, es el pensamiento lo que hace que así sean.
  117. Cualquiera puede dominar un sufrimiento, excepto el que lo siente.
  118. El traje denota muchas veces al hombre.
  119. El deber de cada súbdito pertenece al rey, menos su conciencia.
  120. El temer lo peor es con frecuencia el mejor medio de remediarlo.
  121. Subir montañas encrespadas requiere pequeños pasos al comienzo.
  122. Si todos los días fueran fiestas deportivas, entonces el deporte sería tan aburrido como el trabajo.
  123. Es amor bien pobre el que puede evaluarse.
  124. En amor, tan a destiempo llega el que va demasiado aprisa como el que va demasiado despacio.
  125. El juramento de un enamorado no tiene más fuerza que la palabra de un mozo de cervecería. Uno y otro no sirven sino para confirmar o certificar cuentas falsas.
  126. La mejor parte del valor es la discreción.
  127. Los amigos que tienes y cuya amistad ya has puesto a prueba, engánchalos a tu alma con ganchos de acero.
  128. Si tienes lágrimas no dejes de verterlas.
  129. La gloria es como un círculo de agua que nunca termina de ensancharse, hasta que a fuerza de dilatarse se pierde en la nada.
  130. Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.
  131. Hay sonrisas que hieren como puñales.
  132. De lo que tengo miedo es de tu miedo.
  133. Jamás viene la fortuna a manos llenas, ni concede una gracia que no haga expirar con un revés.
  134. De noche es cuando ve mejor el deseo.
  135. La fortuna llega en algunos barcos que no son guiados.
  136. Los dioses son justos y emplean nuestros vicios deleitosos como instrumentos para castigarnos.
  137. La memoria es el centinela del cerebro.
  138. El éxito de un chiste depende de quien lo escucha, no de quien lo dice.
  139. Para conseguir lo que quieras te valdrá más la sonrisa que la espada.
  140. Nada es bueno o malo, sino que el pensamiento es lo que hace las cosas buenas o malas.
  141. Los grandes corazones producen grandes hechos.
  142. No hay legado más valioso que la honradez.
  143. La virtud es intrépida y la bondad nunca es medrosa.
  144. Fuertes razones hacen fuertes acciones.
  145. La ingratitud es más fuerte que el arma del traidor.
  146. Permite que tu discreción sea tu tutor: ajuste la acción a la palabra, y la palabra a la acción.
  147. El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen.
  148. Malgasté mi tiempo, ahora el tiempo me malgasta a mí.
  149. El tiempo vuela noche y día.
  150. Tan imposible es avivar la lumbre con nieve, como apagar el fuego del amor con palabras.
  151. El hombre viejo es niño dos veces.
  152. Aquel a quien le gusta que le adulen es digno del adulador.
  153. Asume una virtud si no la tienes.
  154. Los actos contra la naturaleza engendran disturbios contra la naturaleza.
  155. El amor empieza siempre por el amor.
  156. Trata de no censurar, porque todos somos pecadores.
  157. Hay cosas buenas aun en lo malo; solo observando se puede distinguir.
  158. El oro vale por veinte oradores.
  159. El desdichado no tiene otra medicina que la esperanza.
  160. Bruto es un hombre honorable, y así son todos los demás hombres.
  161. Las costumbres pueden llegar a cambiar la naturaleza.
  162. ¡Cómo se cría el hábito en el hombre!

Referencias:

Cómo citar

García, Miguel. (15 diciembre 2024). Biografía corta de William Shakespeare y sus frases célebres. Celeberrima.com. Última actualización el 24 julio 2025.