+ 25 frases célebres cortas de Rubén Darío

Rubén Darío fue un poeta, periodista y diplomático nicaragüense. Enero 18/1867 – Febrero 6 1916.

  1. ¡La mejor musa es la de carne y hueso!
  2. ¿Y aquellas alas de mariposa azul de qué nos sirven? Preguntarán los que nacieron sin alas.
  3. Aborreced las bocas que predicen desgracias eternas.
  4. Ámame así, fatal, cosmopolita, universal, inmensa, única, sola y todas; misteriosa y erudita: ámame mar y nube, espuma y ola. Sé mi reina de Saba, mi tesoro.
  5. Creo que siempre es preferible la neurosis a la imbecilidad.
  6. Cuando el hombre ama de veras, su pasión lo penetra todo y es capaz de traspasar la tierra.
  7. Cuando quiero llorar, no lloro… Y a veces lloro sin querer.
  8. Dichoso el árbol que es apenas sensitivo, y más la piedra dura, porque ésa ya no siente, pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo, ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
  9. El eterno femenino puede tornar humano lo divino.
  10. El libro es fuerza, es valor, es fuerza, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor.
  11. El verbo puede crearse su propia carne, como el caracol su concha: pero la carne sola jamás creará al verbo, y como la estatua existirá sin alma.
  12. Entre sus cejas vivas vi brillar una estrella. El cielo estaba azul, y yo estaba desnudo.
  13. Eres un universo de universos y tu alma una fuente de canciones.
  14. Es la tarde gris y triste. Viste el mar de terciopelo y el cielo profundo viste de duelo.
  15. Este axioma a toda hora habrás de meditar: la ciencia de vivir es el arte de amar.
  16. La elegancia no consiste en el exceso de adornos, ni en la profusión de alhajas.
  17. La luz produce los colores: los colores no encienden la luz.
  18. Las lilas y las rosas eran de cera, las manzanas y las peras de mármol pintado, y las uvas de cristal. ¡Naturaleza muerta!
  19. Luego tuve revelaciones profundas. Supe muchas cosas. Entre ellas, que los besos eran un placer exquisito.
  20. No dejes apagar el entusiasmo, virtud tan valiosa como necesaria; trabaja, aspira, tiende siempre hacia la altura.
  21. Para qué querré yo la vida cuando no tenga juventud.
  22. Pero tu carne es pan, tu sangre es vino.
  23. Pues si te empeñas en soñar te empeñas en aventar la llama de tu vida.
  24. Si pequeña es la patria, uno grande la sueña.
  25. Sin la mujer, la vida es pura prosa.
  26. Un buen libro es el mejor de los amigos, lo mismo hoy que siempre.
  27. Y cuando la montaña de la vida nos sea dura y larga y alta y llena de abismos, amar la inmensidad que es de amor encendida ¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!
  28. Y en este titubeo de aliento y agonía, cargo lleno de penas lo que apenas soporto. ¿No oyes caer las gotas de mi melancolía?
  29. Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!