Recopilación de las mejores frases y citas célebres sobre los hombres.
Frases célebres de André Maurois sobre los hombres – Los hombres tienen necesidad
Los hombres tienen necesidad de ser amados para ser felices y de ser más o menos poderosos para ser amados.
Frases célebres de Ernesto Sabato sobre los hombres – Si en estos últimos siglos
Si en estos últimos siglos de historia hemos perdido una oportunidad, ha sido la de construir una historia en la que el hombre fuera protagonista, en lugar de ser un nuevo condenado.
Referencia:Antes del finFrases célebres de Gibran Jalil Gibran sobre los hombres – Dónde puedo encontrar un hombre
¿Dónde puedo encontrar un hombre gobernado por la razón y no por los hábitos y los deseos?
Subclasificación:CortasFrases célebres de Juan Pablo II sobre los hombres – Hay que apoyar al hombre
Hay que apoyar al hombre simple y fundamentalmente por la causa del hombre mismo y no por otros motivos ni razones.
Frases célebres de José de San Martín sobre los hombres – El hombre bajo todo gobierno
El hombre bajo todo gobierno será el mismo, con las mismas pasiones y debilidades.
Subclasificación:Cortas
Frases célebres de Jean-Paul Sartre sobre los hombres – Ningún hombre es igual a otro
Ningún hombre es igual a otro. Ni mejor ni peor, es otro. Y si dos están de acuerdo alguna vez, es por un malentendido.
Frases célebres de Antonio Machado sobre los hombres – Es propio de hombres
Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza.
Frases célebres de Henry Ford sobre los hombres – Los hombres superficiales creen
Los hombres superficiales creen en la suerte y las circunstancias. Los fuertes creen en las causas y sus efectos.
Frases célebres de Jean Anouilh sobre los hombres – Cada uno de nosotros tiene un día
Cada uno de nosotros tiene un día, más o menos triste, más o menos lejano, en que, por fin, debe aceptar que es un hombre.
Frases célebres de Thomas Carlyle sobre los hombres – El verdadero hombre siente su superioridad
El verdadero hombre siente su superioridad al reverenciar lo que realmente le supera. El corazón no abriga sentimiento más noble ni bendito.
