Los deseos se alimentan de esperanzas.
Recopilación de frases de Frankestein de Mary Shelley.
Frases célebres de Mary Shelley sobre el sufrimiento – Cuánto debilita el sufrimiento
¡Cuánto debilita el sufrimiento la capacidad de sentir!
Subclasificación:Cortas, Recomendadas Referencia:FrankensteinFrases célebres de Mary Shelley sobre la felicidad – Busca serenamente la felicidad
Busca serenamente la felicidad y evita la ambición, aunque ésta sea en apariencia tan inofensiva como la que persigue el camino de la ciencia.
Referencia:FrankensteinFrases célebres de Mary Shelley sobre la vida – Cuán tenaz es la vida
¡Cuán tenaz es la vida y cómo se aferra a uno cuando más se le odia!
Referencia:FrankensteinFrases célebres de Mary Shelley sobre la resignación – Cuán fácil es la resignación
¡Cuán fácil es la resignación para el inocente! Pero los culpables no llegan a conocer la paz jamás.
Referencia:FrankensteinFrases célebres de Mary Shelley sobre los remordimientos – Las agonías del remordimiento
Las agonías del remordimiento envenena los pequeños placeres que algunas veces produce el exceso de pena.
Referencia:Frankenstein
Frases célebres de Mary Shelley sobre los sentimientos – Con qué facilidad varían
¡Con qué facilidad varían nuestros sentimientos y qué extrañamente nos aferramos a la vida en momentos de desesperación!
Referencia:FrankensteinFrases célebres de Mary Shelley sobre el amor – Sentir amor por otro
Sentir amor por otro me colocará en el engranaje de la existencia que llevan los demás, y de la que ahora estoy excluido.
Referencia:FrankensteinFrases célebres de Mary Shelley sobre la generosidad – Cómo puedo ser generoso
¿Cómo puedo ser generoso con los demás si los demás se muestran implacables conmigo?
Referencia:FrankensteinFrases célebres de Mary Shelley sobre los hombres – Cómo era posible que el hombre
¿Cómo era posible que el hombre tuviese tanto poder, estuviese tan lleno de virtud y, al mismo tiempo, fuera tan vil y rastrero?
Referencia:FrankensteinFrases célebres de Mary Shelley sobre la sensibilidad – Por qué razón el hombre
¿Por qué razón el hombre se vanagloria de poseer una sensibilidad superior a la del bruto? Si nuestros impulsos se limitaran al hambre, la sed y el deseo, seríamos casi libres; pero nos conmueve la más ligera brisa, y tan sólo una palabra o la imagen que ésta despierta en nosotros, inquieta nuestro espíritu.
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