Ante la adversidad, el compromiso.
Recopilación de frases célebres y citas de Aristóteles, filósofo nacido en Estagira, Macedonia. Estudioso de la lógica formal, astronomía, economía, anatomía y biología. Creador de la taxonomía. 384 A.C. – 322 A.C.
Frases célebres de Aristóteles sobre querer – Se quiere más aquello que
Se quiere más aquello que se ha conseguido con muchas fatigas.
Subclasificación:CortasFrases célebres de Aristóteles sobre la naturaleza – Y es que la naturaleza no hace nada en vano
Y es que la naturaleza no hace nada en vano, y entre los animales, el hombre es el único que posee la palabra.
Frases célebres de Aristóteles sobre los principios – Es necesario que haya uno o varios principios y aun
Es necesario que haya uno o varios principios y aun, en caso de existir uno sólo, que éste sea inmóvil e inmutable.
Frases célebres de Aristóteles sobre aprender – No hay que empezar siempre
No hay que empezar siempre por la noción primera de las cosas que se estudian, sino por aquello que puede facilitar el aprendizaje.
Frases célebres de Aristóteles sobre los hombres – Todo hombre por naturaleza
Todo hombre, por naturaleza, desea saber.
Subclasificación:Cortas
Frases célebres de Aristóteles sobre la alabanza – Si tanto me alaban será por alabarse a sí mismos
Si tanto me alaban, será por alabarse a sí mismos, pues al alabarme dan a entender que me comprenden.
Frases célebres de Aristóteles sobre el gobierno – Todos los gobiernos mueren
Todos los gobiernos mueren por la exageración de su principio.
Subclasificación:CortasFrases célebres de Aristóteles sobre la ciencia – El fin de la ciencia especulativa es la verdad
El fin de la ciencia especulativa es la verdad, y el fin de la ciencia práctica es la acción.
Frases célebres de Aristóteles sobre la madre – Quien discute sobre si se puede
Quien discute sobre si se puede matar a la propia madre no merece argumentos sino azotes.
Subclasificación:CortasFrases célebres de Aristóteles sobre el pudor – No conviene hablar del pudor como de una virtud
No conviene hablar del pudor como de una virtud. Se parece más bien a una emoción que a una disposición adquirida. Se define, pues, como un miedo de dar de sí una mala opinión.
